Cinemascope

Cine , Cartelera de Cine, Estrenos, Actores y Actrices

A DANGEROUS METHOD



Título:Un Método Peligroso

Director: David Cronenberg

Género: Drama

Reparto: Michael Fassbender, Keira Knightley, Viggo Mortensen, Vincent Cassel, Sarah Gadon.

Guión: Christopher Hampton basado en la novela de John Kerr

Música: Howard Shore

Año: 2011

Calificación: **

Lo mejor: Michael Fassbender, el actor del año sin duda.

Lo peor: Demasiada contención en una película de la que se esperaba todo lo contrario…

En A Dangerous Method el director David Cronenberg deshilvana la legendaria rivalidad y posterior ruptura entre dos de los más importantes psicoanalistas de la historia, Sigmund Freud y  Carl Jung.

Es una historia de descubrimiento sexual e intelectual basada en acontecimientos reales a partir de la turbulenta relación entre el joven psiquiatra Carl Jung (Michael Fassbender), su mentor Sigmund Freud (Viggo Mortensen) y una joven y bella aspirante a psicóloga, Sabina Spielrein (Keira Knightley).

Maestro y discípulo, ambos pioneros en su campo, usaban la revolucionaria “Terapia de las palabras” para curar las enfermedades mentales. Si Freud se ajustaba a la ley de causa-efecto, Jung no creía que las coincidencias fueran por azar (leitmotiv de la película) sino por sincronismo.

- Por un lado Sigmund Freud, padre del psicoanálisis con la teoría de que todo deriva de traumas sexuales.

- Por el otro Carl Jung, un joven doctor que sigue los métodos de Freud pero con ciertas dudas y pensamientos propios al respecto.

- En medio Sabina Spielrein, paciente de Jung, amante de algunos placeres sadomasoquistas y con aspiraciones a ser psicóloga.

Si para Freud la libido es energía puramente sexual, para Jung es una fuerza más amplia. Jung, más sensible a lo femenino tendrá amoríos con numerosas pacientes, empezando con Sabina Spielrein, torbellino pasional de peculiar romanticismo, con quien estrena el método analítico y alcanza íntimos descubrimientos. Así, Jung es seducido por la bella Sabina, convirtiéndose en su amante y prestándose a los juegos masoquistas de la joven.

La posterior ruptura con el que fue su maestro, fue debida en parte a esta controvertida y torcida relación emotiva y sexual que establece Jung con su paciente rompiendo todo principio ético.

Este intrincado y poco dócil argumento, cerebral e intensamente complejo en su descripción, nos muestra una tensa relación a tres bandas.

Pero no todo acaba aquí, a este trío se añade Otto Gross (Vincent Cassel), otro psicólogo libertino decidido a traspasar todos los límites.

La película aborda espinosos asuntos psico-sexuales y problemas de ética profesional. Pero pese a tratar unos temas tan pasionales, de poner a prueba los límites en los primeros tiempos del psicoanálisis, resulta emocionalmente contenida.

La película busca combinar lo biográfico, con máximo decoro por las figuras, con lo romántico, apostando por un tono sentido y liviano. Pero la obra carece de cierto corazón, intenta ser un viaje al fondo de los orígenes de la pasión, pero dicho viaje resulta insulso y enervante, precisamente porque no sentimos ni vemos ese sentimiento en ningún momento.

Las escenas eróticas son más bien púdicas y se convierte en una película civilizada, didáctica e inmensamente aburrida.

Deberíamos haber presenciado un histórico y tórrido cruce de relaciones, pero la contención de Cronenberg es decepcionante. Un Cronenberg tan convencional es  lo realmente peligroso. A Dangerous Method es totalmente diferente a cualquier otra película del cineasta, encontramos un Cronenberg desconocido que nos muestra sexo hablado, tomando la contención por bandera. Consigue que la película pase como si descorriese un velo. Y en esa aparente virtud se encuentra su mayor limitación.

Nunca fue especialidad de Cronenberg el dotar de vida al plano, el lograr oxigenarlo y que el espectador respire con él. En su cine, encontramos imágenes encorsetadas, y esta vez no es una excepción, pero lo que siempre ha sido su mayor talento, el de la atmósfera febril, aquí ha sido voluntariamente descartado. ¿Dónde está la carnalidad y el sexo que tanto pregona su temática? ¿Dónde se transmiten las dudas y el tormento moral de Jung?

Desde luego ni Keira Knightley pone lo primero, ni Cronenberg lo segundo. Quizás consigue algo más Fassbender, porque su simple apariencia es de una carga sexual abrumadora (sino me creéis ir a ver Shame o repasad Fish Tank).

La película quiere tomar la vía psicológica antes que la atmosférica, pero exceptuando escenas como aquella en la que Knightley confiesa sus vivencias o el test/interrogatorio por palabras a la mujer de Jung,  la intensidad se diluye en el fluir del relato.

Los sueños, donde la psicología de los personajes podría tener más vida, se limitan a ser piezas del engranaje narrativo. Y quizá ese respeto por el nombre de los personajes, hace que los recibimos inevitablemente distantes.

También nos quedamos fuera de la historia de amor, puntal definitivo de la película. Sexo, amor y amistad se juntan en un cóctel que a manos de un realizador como Cronenberg podría haber dado pie a una inquietante y perturbadora película, un arraigado análisis de la sexualidad y los peores deseos del hombre a través de dos de los nombres más importantes de principios del siglo XX. Por supuesto que podríamos haber estado ante una de las mejores películas del pasado 2011, pero por desgracia, estamos muy lejos de lo que podríamos haber esperado.

No reconozco a Cronenberg por ninguna parte, ese cineasta que me hizo estremecer con Spider, Una Historia de Violencia o Promesas del Este. No veo nada de él en esta película, quizá algún momento pequeño dónde la perversidad a la que el canadiense nos tiene acostumbrado sea más patente, quizá haya algo suyo en los azotes que recibe Keira Knightley, pero son tan escasos…

La película se convierte en una pesada sesión de psicoanálisis, cosa lógica por un lado si tenemos en cuenta el tema hacia el que se acerca, pero llega el problema cuando son los personajes los que se psicoanalizan constantemente los unos a los otros sin dejar margen de maniobra o pensamiento al espectador y haciendo que todo se convierta en una verborrea insulsa, cansada, aburrida y lo que es peor, que te saca por completo de la película.

Echamos de menos al Cronenberg sádico y perturbado que podría haber ofrecido una sesión de sexo malsano para llevar la película hacía un terreno mucho más conocido en lugar de intentar moverse por terrenos tan poco habituales.

Las ideas se quedan mal desarrolladas y a medio camino, la aparición de Otto Gross (interpretado por Vincent Cassel) consigue dar un nuevo aire a la película, salirse un poco de las marcas pautadas y refrescarla por completo, pero cuando a los pocos minutos éste desaparece nos dejan sin saber qué pasa con el personaje más interesante y lo desaprovechan por  completo.

Situaciones interesantes de las que podían haberse sacado mucho más se quedan en nada, como el viaje a Estados Unidos realizado por ambos doctores, o esos tenebrosos sueños premonitorios de Jung sobre la segunda guerra mundial.

La forma en la que se lleva la amistad entre Jung y Freud, resulta inmensamente fría y distante, no vemos en ningún momento dicha amistad, ni siquiera ese flechazo que debería haber en esa primera conversación tan larga en la que Cronenberg hace especial hincapié, pero nada, no nos llega, por lo que tampoco nos afecta cuando dicha amistad se rompe.

Con todo esto, si lo que estamos viendo es una película que gira en torno a esta amistad… la película se tambalea irremediablemente.

Centrándonos ahora en los actores,  mi querida Keira Knightley no convence en absoluto. Con una exagerada colección de tics y expresiones, deforma su personaje haciéndole grotesco y sobreactuado.

Michael Fassbender, se hace dueño y señor de la película. Es sin duda la revelación del año pasado, su peso ante la cámara y su excelente actuación como Jung, es sin duda lo que más merece la pena.

La presencia de Viggo Mortensen que por lo general suele ser bastante grata, tampoco falla, aunque ésta sea en esta ocasión, muy poco interesante en el Freud que interpreta.

Vincent Cassel, posiblemente es el personaje más “Cronnenbergiano”, el más pasado de rosca con un papel que se lo permite, pero como decíamos con anterioridad la brevedad del mismo nos impide disfrutarlo del todo.

En resumen, A Dangerous Method es una cinta que se pierde en medio de una verborrea cansina y aburrida, una historia a la que falta mucha más chicha y sobre todo unas necesarias dosis de maldad y perversidad tan propias de Cronenberg y que por algún motivo en ningún momento aparecen aquí.

La decepción que produce la película es enorme, no esperas que una historia así te deje totalmente indiferente.

“A veces hay que hacer algo imperdonable para seguir viviendo”, dice Jung. Pero, ¿qué es, en realidad, lo imperdonable?… Sin duda lo que Cronenberg nos ha hecho en esta película.

http://adangerousmethod-themovie.com/

Escriba un comentario