Cinemascope

Cine , Cartelera de Cine, Estrenos, Actores y Actrices

Ted: osos de peluche



Con Ted (2012), su primer largometraje para el cine, Seth MacFarlane parece querer conquistar el titulo de “nuevo” Judd Apatow (Virgen a los 40, Ligeramente embarazados) dentro de la comedia hollywoodense mas gamberra y socarrona.

El suyo ha sido un debut a lo grande. Un éxito de taquilla mas que notable (unos 400 millones de dolares recuadados a nivel mundial y una segunda entrega en el futuro inmediato) y nominaciones para algunos de los premios mas populares de la temporada lo convierten en uno de los talentos del ano sin lugar a dudas.

Creador del superexito televisivo Padre de Familia, MacFarlane ha conseguido trasladar el tono de la serie y el espiritu de algunos personajes a esta “opera prima”.

En Ted, lo mejor es ese ese espiritu de cuento de hadas trastocado. El oso de peluche de esta historia cobra vida de la misma forma que el Pinocho de Carlo Colodi se hace dueno de sus palabras y movimientos. Los deseos inocentes de un nino equivalen a los ruegos de Geppetto clamando por un hijo de verdad.

Deseos cumplidos, a diferencia del derrotero que sigue la inocente marioneta de madera, el viaje de este oso felpudo se detiene alli donde las “malas companias” abundan en pos de diversion.  Y con ello, el de su joven amigo.

El par adora pasar las tardes sin hacer mucho y brindando reverencias a su heroe de la infancia: Flash Gordon/Sam Jones.

El Ted de MacFarlane es una revision del sindrome de Peter Pan. Ese personaje que se resiste a crecer a toda costa, a madurar, a asumir las responsabilidades del caso. Pero es tambien, una cronica sobre los avatares de la fama, la mas vacua y gratuita quizas. De nuevo “nino terrible” a potencial candidato para un reality show. Asi, con estos dos derroteros dramaticos, el escritor, actor y realizador, reparte entre dos personajes, el peso del film.

Y la premisa funciona, ello, hasta que ambas tramas se distancian a favor de una de ellas. Lo que tambien urdió Macfarlane al comienzo del film, va tomando caminos mas convencionales y resoluciones bastante predecibles. Con ello, la lista de peliculas de las que Ted comienza a verse deudora no son pocas.

La gamberrada se vuelve trivial y va dejando atrás ese espiritu de irreverencia natural en el MacFarlane mas catodico.

Si Ted (con voz del propio realizador) clama por estallar, su alter ego, John Bennett (Mark Whalberg) se mantiene a la saga. Si Ted es un lastre para que Bennett consiga el éxito personal y laboral que parece aguardarle; este se convierte en un lastre para las intenciones del film que sucumbe a la comedia romantica sin mayor resistencia.

MacFarlane domestica su propia criatura, y deja en el camino a una serie de personajes simpaticos atrapados en ese particular microcosmos de perdedores potenciales.

La comedia tiene sus momentos estupendos, pero esa renuncia a su propia esencia se paga un poco caro. Al final, el epilogo en el que se sumerjen los personajes de Ted, Bennett y su novia, no alcanza para recuperar lo que tan bien habria podido seguir explorando.

Twitter: @cinemathon

Escriba un comentario