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It’s cítric time! – Luces Rojas



Después de unos días con problemas absurdos para publicar un nuevo post en el blog sobre tonterías varias como el trailer definitivo de Los Vengadores, la máquina vuelve a funcionar, así que me toca continuar con la tercera película de Rodrigo Cortés. No me esperaba este nuevo film con excesivo entusiasmo, esperaba ver un buen thriller con cierto aire sobrenatural, y Luces Rojas otorga eso. Desgraciadamente el film no es todo lo redondo que podría ser, es cómo un sándwich cuyo contenido es delicioso pero en el que has tenido que ponerle la cara y el culo del pan, no es como comerse una rebanada normal pero te aguantas y te lo comes. La estructura de Luces Rojas es más o menos así, Rodrigo Cortés comete el error (me dirijo directamente a él porque es el director, guionista y montador del film) de comenzar con un prólogo que presenta a nuestros protagonistas y a qué se dedican. Inicialmente esto no debería suponer ningún problema, es una idea clásica que siempre funciona, pero la película falla en que este prólogo carece del impacto que debería poseer, para que quieras seguir sabiendo más de los personajes. Matheson y Buckley son dos doctores especializados en desenmascarar fraudes paranormales, pero desgraciadamente el primer fraude que se nos presenta al inicio es bastante poco interesante, y se resuelve muy súbitamente.

Tras unos primeros diez minutos insatisfactorios, Luces Rojas empieza a subir poco a poco, cuando a aparece el personaje de Silverman la película consigue arrancar de verdad, al plantearse la incógnita de si este psíquico es un fraude o no, y todo parece apuntar a que podría no serlo. Gran parte del mérito es de Robert De Niro, quien construye a su personaje comedidamente, procurando imponer en todas sus escenas, pero sin excederse para que el personaje no pierda su componente inquietante. Punto a favor que se haya escogido a otro actor (muy parecido) para interpretar a un Silverman más joven, después de esa extraña costumbre que hay en Hollywood de digitalizar caras para rejuvenecer actores. Sigourney Weaver y Cillian Murphy están notables como siempre, aunque Weaver tenga un papel algo similar al que suele tener estos últimos años (me ha recordado bastante a cómo actuaba en Avatar), cumple de sobras. Me ha sorprendido gratamente Elizabeth Olsen, de la que desconocía su existencia hasta ayer, y siendo hermana de quien es me esperaba bastante menos, pero bien por la muchacha.

Como ya he mencionado anteriormente, la película va creciendo en interés según avanza, y empieza a coger un ritmo envidiable cuando se acerca a su mitad, donde Buckley empieza a sufrir los ataques y acosos fantasmales de Silverman hasta el enfrentamiento final, todo ello aderezado con una serie de sustos muy bien conseguidos (el del pájaro en la ventana es mi favorito) y una atmósfera que acompaña con efectividad. Pero como está ocurriendo últimamente en las producciones de este género, intentan sorprendernos con un giro que resulta poco sólido, intentando que te quedes con cara de tonto. Algo similar me pasó con La mujer de negro el otro día, de la que ya comentaré algo estos días, intentan sorprenderte al final de todo y más que entusiasmarte te molesta. Creo que he llegado a un punto en el que es más sorprendente que no haya sorpresa, que todo acabe como parece que va a acabar, y así todos contentos.

¿Vale la pena ver Luces Rojas? Solo si os gustó Buried pero no os entusiasmó y si esperáis ver un interesante thriller con toques sobrenaturales, una plantilla de actores notable y ese tipo de películas que empieza débilmente pero que poco a poco va creciendo en interés, en lugar de sufrir altibajos a lo largo del metraje.

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