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Crítica: Hugo (Martin Scorsese, 2011)



Bueno, al fin se estrenó Hugo en España y al fin he podido verla. En 3D, por cierto. Merece la pena si uno tiene un buen cine cerca, la imagen está realmente en relieve, se consiguen efectos muy bonitos y Martin Scorsese tiene la suficiente sabiduría y talento como para utilizar el 3D para algo más que para poner la entrada de cine más cara. Por lo demás, Hugo es una buena película, aunque me queda la sensación de que no termina de encontrarse y que podría haber sido más grande, y me he quedado con las ganas de que Scorsese dirija una biografía de George Meliés con el mismo estilo que aplica a Hugo. En el duelo de homenajes al cine que se ha planteado este pasado año, El Artista puntúa más alto en mi lista, encuentro que tiene más claro lo que es, lo que pretende contar y a quién se lo quiere contar, y que maneja mejor los tiempos e integra mejor los homenajes puntuales, pero sinceramente recomiendo ver las dos. Son completamente diferentes, tienen mensajes distintos y los dos mensajes son muy importantes para el Cine.

Hugo Cabret (Assa Butterfield) es un huérfano que vive en la estación de Montparnasse manteniendo los relojes en hora. Desde allí contempla la vida en la estación, intenta mantenerse lejos del rígido inspector que la guarda (Sacha Baron Cohen) y su diabólico doberman, y emplea sus horas libres en reparar un robot que le legó su padre (Jude Law) robando las piezas necesarias a un gruñón juguetero (Ben Kingsley) con cuya nieta adoptiva (Chloë Moretz) establece una relación que le llevará a descubrir que el robot que esconde en su guarida no es el único mecanismo que necesita un arreglo.

Voy a empezar por lo que menos me funciona. Hugo está basada en un libro infantil y se ha catalogado muchas veces como una película infantil, sin que esto pretenda ser despectivo. Una buena película infantil es tan admirable como una buena película de cualquier otro género. Sin embargo, en el caso de Hugo, le falta algo para ser infantil, la noto demasiado seria, dramática, casi deprimente, para ser la visión de un niño. Quizás le falte inocencia o algo más de magia, o quizás un humor más logrado en los intentos que tiene de abordar el humor. La mejor definición que se me ocurre de Hugo es que es una película infantil para adultos, y quizás por eso no ha terminado de cuajar en la taquilla estadounidense, a la que llegó sin candidaturas al Oscar ni la promoción que ello implica. Es difícil vender una película infantil para adultos.

En cuanto a la trama en sí, para mí tiene un interés un poco descompensado entre la historia de Meliés y su relación con Hugo (lo mejor de la película) y las historias paralelas de los habitantes de la estación. Estas historias, además, no se relacionan bien con el personaje de Hugo y la trama principal, con lo cual, y tras dos horas de metraje, se acaban antojando bastante prescindibles, especialmente la historia de la pareja y el perrito gruñón. La del inspector funciona un poco mejor precisamente porque este personaje sí se relaciona con Hugo, pero en el caso de la anterior pareja, Hugo es un mero espectador, y generalmente no muy interesado. A las diferentes piezas de la historia les hace falta un mejor encaje y un poco de depuración porque tal y como está veo algunas partes con poco interés (la citada pareja y el perro) y personajes poco aprovechados como el librero de la estación. Por hablar en el lenguaje de la película, a este mecanismo le sobran algunas piezas y otras no se aprovechan en todo su potencial, y eso hace que a ratos baje el ritmo de la película.

Lo mejor de la historia es la relación entre Hugo y Melies y todo lo concerniente al cine de Melies. Las reconstrucciones de los rodajes de sus películas son magníficas y se saca un gran partido del 3D, lo cual no deja de ser irónico puesto que contemplamos con el último grito de la tecnología el rodaje de las películas hechas con la tecnología más primitiva. Y es por esto, por lo bien que funciona esta historia y por la imaginación que despliegan Scorsese y su equipo en ella, que creo que deberían haberse desviado de la novela de Brian Selznick y haber hecho una biografía de Melies con este toque de cuento que tiene Hugo. Les habría salido una película redonda, preciosa, espectacular y emocionante. Señor Scorsese, por favor, haga una biografía de Meliés. En serio. Y en 3D. Yo iría a verla.

En cuanto a los actores, todos están a buen nivel con algunos pequeños altibajos. Asa Buttefield, que interpreta a Hugo y carga con la película a sus espaldas, lo hace perfectamente. Chloë Moretz, la ahijada de Meliés, me resulta un poco cargante y sobreactuada a ratos, pero en general está bien. Simplemente, no tanto como su compañero. Y ya digo que puede ser porque su personaje es un poquito cargante. Ben Kingsley está estupendo como Meliés y le basta con mover medio músculo para crear emoción, y Helen McCrory como su mujer está estupenda. Sacha Baron Cohen como el inspector de la estación está bien, pero para mi gusto le falta interpretar a su personaje con un poco más de humor, quizás dotándole de un tono más caricaturesco. En las escenas dramáticas está bien, pero en general le falta un poco de chispa. Christopher Lee es un gustazo en pantalla, pero lamentablemente su personaje está muy desaprovechado. El resto de actores cumplen perfectamente con sus papeles. Y Martin Scorsese hace un cameo clavado al que hacía en La edad de la inocencia, con lo cual es un cameo y un guiño. Os dejo que adivinéis cuál.

A nivel técnico la película es muy buena, como cabía esperar por la gente implicada y el presupuesto que tiene, con una gran dirección artística muy merecedora del Oscar que se llevó hace un par de semanas, unos efectos especiales que recrean un magnífico París de fantasía parecido en cierto modo al que veíamos en Moulin Rouge! (2001) y un estupendo trabajo de fotografía. No llega al nivel de El Árbol de la Vida, y sigo pensando que el Oscar debería haber ido a esta última, pero no me rasgaré las vestiduras demasiado. Al fin y al cabo, son los Oscar. Suelen hacer estas cosas y Hugo es un buen trabajo. La banda sonora de Howard Shore acompaña muy bien a la película sin destacar en exceso y hace un estupendo uso de piezas de música clásica, especialmente del Gnossienne nº1 de Erik Satie.

En resumen, Hugo es una buena película que necesitaba unas pocas vueltas de tuerca más para sacar la gran película que tiene dentro y que no ha terminado de salir. Merece la pena verla porque se nota la mano de Scorsese detrás, por Ben Kingsley y Asa Butterfield, y por todo lo referente a la historia de Melies. Le falta un poco de emoción y le sobra un poco de metraje, pero es un buen viaje a un París de fantasía poblado de seres tristones que finalmente encuentran la magia gracias a las películas.

+ Pros

  • La mano de Martin Scorsese tras la cámara
  • La presencia de Ben Kingsley como Melies y el buen trabajo de Asa Butterfield como Hugo
  • Todo lo referente a la historia de Melies y los rodajes de sus películas
  • Ese París de fantasía
  • Todo el aspecto técnico de la película es impecable
  • El 3D se usa de verdad, y no solo para poner las entradas más caras
  • Si uno es un fetichista como yo, poder ver fragmentos de los cortos de Melies o de películas del cine mudo en pantalla grande es un extra. Y el uso del 3D en unos momentos (y no en otros) es un detalle muy bueno

- Contras

  • A la historia le sobran subhistorias y le falta desarrollar más sus puntos fuertes. Y quizás le sobra algo de tiempo y alguna persecución innecesaria
  • No dejo de imaginarme la gran película que podría haber salido si Scorsese se hubiera propuesto hacer una biografía de Melies con el mismo tono que emplea en la película

Curiosidades

  • Lamentablemente, la mayor parte de lo que cuenta Hugo sobre la vida y el destino de las películas de Melies es cierto. Por su tono de fábula para toda la familia, la película se ahorra decir que Jeanne D’Alcy no era la esposa de Meliés en la época en que rodó sus películas, sino su amante (su primera esposa murió en 1913 y no se casó con Jeanne D’Alcy hasta 1925), y tampoco se mete en los problemas que Melies tuvo con la piratería ejercida por varios productores estadounidenses (Thomas Edison, principalmente) que exhibieron sus películas al otro lado del Atlántico quedándose con los beneficios que generaban, algo que contribuyó a su decadencia económica en años posteriores. Pero lo demás es bastante ajustado a la realidad.
  • El descarrilamiento del tren que aparece en la película se basa en un descarrilamiento real que ocurrió en 1895 en la estación de Montparnasse. Una avería en el sistema de freno de la locomotora hizo que el tren no pudiera detenerse a tiempo y atravesase la fachada frontal de la estación.

Veredicto: un 7,5 me parece bastante justo.

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