Cinemascope

Cine , Cartelera de Cine, Estrenos, Actores y Actrices

Crítica de cine: Shame, ¡vergüenza ajena, tío!



Cómo sufrí por el rabo de este buen hombre (que bueno no sé si será, pero qué bueno que está). Literalmente, se mata a pajas, a polvos, a mamadas y lo que le hagan. Es un peligro público para él, las demás y sus discos duros, sucios a fuerza de guarradas.

Esta sí la vi y personalmente me la podía ahorrar. Me he cansado de ver polvos en el cine. Tengo una edad y ya he visto tantos revolcones (algunos de primera, otros muy malos) que me dejan completamente fría los buenorros 2D sudando por la espalda mientras empujan con cara de estreñimiento pernicioso. Y eso que es este hombre (Michael Fassbender) está bien armado para empujar, restregar, frotar, agitar y menear a gusto.

¿A qué estoy cañón? Pues no veas el misil que tengo entre las piernas. Yo le llamo Óscar…

- Mujer, hará algo más que meter, ¿no? -me pregunta mi amiga con ojos de querer una buena historia.
- Pues sí mear: lo primero que ves es su rabo a tamaño natural (y vaya tamaño) paseándose por su pisazo de Manhattan hasta el lavabo. Acto seguido se pone a miccionar de espaldas, piernas abiertas y prepucio a la vista, un chorrazo que se me va a quedar en la retina hasta el último estertor.
- Eso ya para abrir boca.
- Mejor no abrirla mucho que te la mete hasta el fondo. El tío no para…
- ¿De follar?
- Con putas y solteras básicamente, rollos de aquí te pillo, aquí te follo. Pero en cambio con la chica que le gusta, no se le levanta…
- ¿Y eso? ¿No es una máquina de hacer el amor?
- Sí, pero con tara. Su hermanita se ha quedado unos días en su casa y lo trae de cabeza.
- ¿Le mola la hermana?
- No está claro: el incesto flota en el aire porque los dos son un par de obsesos sexuales, ella en plan perra apaleada y él como apaleador de perras.
- ¿Le da leña a la hermana?
- Poca cosa: un par de guantazos en el sofá, un codazo en la ducha, un empujón en la cama…
- Vamos, que la corre a leches por toda la casa.

Ahora te abrazo, pero de aquí a nada te la clavo

- Aunque comparten trauma de infancia, no sabemos quién se folló a quién: si el padre a ella, la madre a él o ellos entre sí. Lo que está claro es que la hermana es una suicida con más muescas en los brazos que el revólver de Billy el Niño.
- ¿Y por qué está en casa de su hermano?
- Es una colgada que no tiene donde caerse muerta. Se supone que es cantante de blues o de nanas, es que se larga una versión soporífera de New York, New York que te entran ganas de morirte en cualquier parte menos en Nueva York.
- Así que la cosa acaba mal, mal.
- Digamos que es “ley de vida”: a él le dan una paliza por meterle los dedos por el chumino a la novia de un macarra, y ella se corta las venas en el cuarto de baño de él.
- En fin, un dramón.
- Con final de “¿Me lo explica?”…
- ¿Tan raro es?
- Abiertito, más que nada. Imagínate la escena: en el metro, él mira fijamente a una pelirroja guapísima, que ya había visto otro día, pero más desaliñada y casual. Ella le sonríe en plan sueño erótico y él impasible, ni un pelo mueve. Y eso que la otra vez que la vio salió por patas detrás de ella como un toro en celo.
- Entonces, se curó de su obsesión…
- Yo no diría tanto.

Como te mire, date por follada, maja vestida. Porque de este vagón no sales viva

No sé si será por el argumento tan sobado del abuso sexual en la infancia y por tanta escena explícita de sexo abierto 24 horas, que después de la tercera paja y el quinto clavo acabas con jaqueca. En definitiva, una película de mucha paja, mucha picha y poca chicha.

Escriba un comentario