Cinemascope

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Rehén del tráfico



Estoy atrapado en un San Remo Café, extensión del Vips donde suelo ir a comprar un chocolate caliente después de usar su estacionamiento cuando voy al cine, para que me sellen el boleto. Esta vez me quedé varado aquí porque vine al cine, pero a patín; quería hacer tiempo mientras llegaba la hora de ir con Da-ia-na a hacer una twitcam, pero a la mera hora ya no se pudo. Eran las 19:11 cuando la pregunta apareció frente a mí: “¿Y ‘ora?” Mi problema es que ando a patín, cayó una tormenta y el camino a casa en pesero, con el resquemor de los automovilistas de las marchas de la mañana y las calles inundadas, en la hora pico… o me quedaba en el San Remo o me aventaba de la azotea del Suburbia, pero de ninguna manera estaba dispuesto a chutarme el tráfico. Entonces me quedé aquí, buscando cómo entretenerme; hasta le encontré forma a la espumita de mi café (que es la imagen que adorna la parte diastarriba de esta entrada).

Me puse a leer los twitts de la cuenta de El Show de Densho y, sí, los pocos fans que quedan piden el show 104. Entonces, cuando pensé en ponerlos al tanto de cómo va la producción del 104, me dieron ganas de escribir. Y no nada más ahorita, sino de escribir más seguido en este blog. Últimamente le he dado con bastante frecuencia a mi tumblr.; me gusta mucho, pero recordé que me gustaba mucho hacer entradas en el blog de Toque de Queda (¿alguien se acuerda?). Entradas de ésas de nomás. Entonces, decidí que voy a escribir más acá, y lo visual lo voy a mandar al tumblr. Oh, sí.

El show 104
¿Qué pasa? El show 104 se grabó hace como dos meses. No puedo revelar quién es el invitado, porque ya se me olvidó. Nosierto. No, no quiero arruinar la sorpresa aunque, tal vez, a la mera hora van a decir, “¡ay, no mames! ¿Ésa era la sorpresa?”. Los conozco. El chiste es que se grabó un poquito después de que todo volvió a la normalidad postnavideña. Pero, bueno, algo ocurrió un par de semanas después de la grabación; en el ex trabajo de DJ Venegas, al que las nailons no le nieguas y afamado productor del show, se puso pelón y le pidieron muchas cosas, por lo que tuvo que aplicar, con toda razón, la de “primero lo que deja”, y el show tuvo que esperar. El problema fue que, un poco antes de esta carga de trabajo, DJ Venegas encontró un trabajo adicional (que, al final, se convirtió en el único y definitivo). En el show 104 hablamos de su transición. ¡Oh, fuck! ¡Acabo de revelar la identidad del invitado! Qué pendejo. Bueno, ya ni modo. Como tuvo que hacer mudanza laboral, se volvió a complicar la postproducción del show. Y luego en lo que se aclimataba y luego cuando se dio cuenta de que sí había mucho trabajo… y luego le tronó el disco duro… un caos. Pero todos los fans del show (yo también soy, por supuesto), sabemos que la mano artesanal de DJ Venegas vale todos los retrasos del mundo.

Pero no es para tanto tampoco. El martes pasado (13 de marzo de 2012) hablé con él para planear una solución a la frecuencia de la publicación de los podcast. Y salió una buena idea que pondremos en práctica tan pronto como se termine de postproducir el 104. Ya estamos listos para retomarlo y espero que en estos días DJ Venegas nos dé la sorpresa. Pero eso sí, como menos es más, los podcast quincenales y regulares deberán ser cortos. Ni modo. Es una por otra. Tampoco tan cortos, no se crean. Entonces, ya saben; el 104 sigue en el horno y, quince días después de que se publique, llegarán los nuevos, quincenales y en iTunes… éeeeese es otro desmadre del que hablaré en otra ocasión porque ya me estoy meando y quiero terminar esta entrada ya.



La película que vi antes de la tormenta

¿Cuál vi? Haywire (Soderbergh, 2012), que aquí le pusieron Agentes secretos, y al que se le ocurrió ese nombre le estalló el lóbulo frontal y quedó en estado vegetal, por lo que los de la distribuidora tuvieron que ir a la Isla del Placer de Pinocho por otra remesa de asnos para continuar con sus fechorías lo que resta de 2012.

El director Steven Soderbergh, como saben, tiene Ocean’s Eleven y Contagion, entre otras, por lo que les maneja el encuadre machí y la acción. Como siempre, me metí esperando nada y salí muy contento. La historia es de una espía que está bien chida y, mientras cumple con la misión que le asignan, se da cuenta de que la van a traicionar, así que tiene que ver cómo le va a hacer para resolver la situación (ya saben, primero sobrevivir y luego ver quién es el culero); en el reparto están Michael Fassbender, Ewan McGregor, Bill Paxton, Channing Tatum, Antonio Banderas y Michael Douglas. Eso no significa nada desde las películas ésas de año nuevo y día de los enamorados, donde juntan a un montón de buenos actores reconocidos para hacer pura chingadera. Pero, por suerte, éste no es el caso. Sin embargo, a pesar de tanto nombre, toda la trama y acción se centra en la protagonista, Mallory Kane, quien es interpretada por Gina Carano. Yo no sabía nada de Gina Carano hasta que, después de ver esta película me metí a Internet a buscar fotos de ella encuerada y, mientras cargaba la búsqueda, leí de su vida en wikipedia. Es una peleadora retirada de artes marciales mixtas. Sin decir más, porque si no me voy a orinar en los pantalones, han de saber que las escenas de peleas están increíbles, hay suspenso, hay acción… y, sí, ésta es una de esas películas que pasan de noche y en patines y terminan pasándolas en el 7 a las 10 de la noche los domingos. Pero creo que es de lo mejorcito que podrán encontrar ahorita en taquilla. Vayan. Gina Carano es una verdadera heroína badass que quiero que me rompa mi madre.

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