Cinemascope

Cine , Cartelera de Cine, Estrenos, Actores y Actrices

COPIA CERTIFICADA



Por: Mario Arango Escobar.

COPIA CERTIFICADA (2010). GÉNERO: DRAMA. DURACIÓN: 106’.                           Dirección y guión: Abbas Kiarostami. Intérpretes: Juliette Binoche, William Shimell, Jean-Claude Carrière, Agathe Natanson, Gianna Giachetti, Adrian Moore, Angelo Barbagallo, Andrea Laurenzi, Filippo Trojano.  Título original: Copie conforme. País: Francia, Italia, Bélgica. Fotografía: Luca Bigazzi. Música: Olivier Hespel, Dominique Vieillard.

Sinopsis: Un hombre y una mujer se conocen en un pequeño pueblo italiano del sur de la Toscana. Él es un escritor inglés que ha ido para dar una conferencia. Ella es una galerista francesa.

En la escena de apertura de la película podemos observar una mesa vacía, con dos micrófonos (dos interlocutores ausentes) y un libro en el medio, llamado (al igual que el título de la película) “Copia Certificada”. Los micrófonos nos anuncian dos discursos, aunque todavía no sabemos por quiénes serán dichos, sólo dos espacios que serán llenados por dos personajes, donde lo más importante será lo que suceda entre ellos (el diálogo) y no los personajes en sí.

Una mujer y un hombre que acaban de conocerse hablan y caminan. Y hablan sentados en un restaurante, o dentro de un coche; de arte y paisajes, de la pasión y la rutina conyugal. Y al cabo de un rato, deciden empezar a fingir que son marido y esposa. Mientras ese juego, aparentemente inocente, se pone emocionalmente peligroso; Kiarostami recupera sus meditaciones habituales sobre la autenticidad y el artificio en el arte y las traslada a la vida y el amor.

Sostiene Kiarostami que mantener vivo el perfecto romance juvenil resulta imposible, y que debemos sustituirlo por respeto, consideración, cariño y desapego a los planes fallidos y los sueños rotos. Olvidar el original, pues, y conformarse con una buena copia.
¿Cuál es el origen de toda elaboración artística? ¿De dónde proviene la autenticidad de una obra? ¿Radica en el arte griego o en el renacimiento, algún punto de inicio dónde todo vuelve a reciclarse?

Todo arte es original, puesto que el arte, es observado y juzgado bajo el peso de la subjetividad, y la subjetividad siempre ha de ser original. Así, la copia puede poseer el mismo valor que la original ya que la obra en sí despierta sentimientos originales y reales. Todo esto ya lo explicó, Walter Benjamin, en su ensayo “La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica” (1936).

¿Dónde está el arte, en la vida, o en la imagen representada que nos llega del momento captado? ¿Dónde empieza el arte y acaba la vida? Si nos ceñimos a una idea romántica, la obra de arte tiene un creador y éste es capaz de producir una emoción en ella. Actualmente, esta noción está prácticamente obsoleta en tanto que la casi totalidad de obras giran en torno a otras ya existentes. ¿Es el tiempo el que convierte a la copia en una obra de arte, o el que hace que valoremos el original en su justa medida?

 Kiarostami nunca determina qué es original o qué es copia dentro de la historia. Por otra parte, la aparición de espejos  y la imagen que en ellos se refleja ahondan más si se quiere en ese mundo donde no están claros los límites entre lo original  y la copia.

Creo que la intención de la película es operar como un juego: Juliette Binoche y el escritor juegan a que no se conocen. Ella interpreta la teoría del valor del original frente a la copia de un modo personal, refiriéndose a su relación con el escritor. Está obsesionada con las bodas. El original del cuadro copiado está en otro lugar. El hijo sabe que ese hombre es especial para su madre. Ella juega a decirle a él (como si fuera su marido) todo lo que (aparentemente) no puede decirle, y él responde desde el lugar de cualquier marido o de él mismo si es que su esposa le planteara semejantes situaciones. Por otro lado estamos nosotros, que nos sentimos identificados (por género, en primera instancia) con ellos.

Porque hay algo tan femenino y masculino en ese diálogo, que es imposible que no nos sintamos involucrados. Porque ese ‘espejo’ de ella cuando se pinta los labios, se arregla el pelo y se pone esos aros llamativos, somos nosotros. Y somos nosotros, ese mismo ‘espejo’ en donde se mira James, tirándose agua en la cara para ‘despabilarse’ (como si estuviera despertando de un sueño, a la mañana temprano). El final, con la ventana abierta del baño del pintoresco hotel, como si fuera un cuadro, pero no lo es, es la realidad, o mejor dicho, es la realidad filmada en una película, pero enmarcada como si estuviéramos viendo el paisaje de una pintura.

Por otro lado, el film está plagado de ‘representaciones’: fotos, pinturas, personas reflejadas en espejos, vidrios que duplican a los personajes y reflejan la ciudad, esculturas y miradas fijas a cámara, que nos representan a nosotros. Los actores y la película, en última instancia  son una mera representación.

Como cualquier otra historia de parejas, Kiarostami habla de amor y/o desamor: recién casados, el matrimonio maduro, los dos ancianos, pero también relata la relación entre una francesa y un inglés en Italia, revelando la incomunicación a todos los niveles. Asistimos al momento de enamoramiento inicial, seguido de una fase de desgaste y de nuevo un intento de seducción, para terminar con una vejez como hipotético final idílico. El repique de campanas predispone la decisión de James entre seguir copiando la relación que han llevado hasta el momento o prescindir de ella. El espectador nunca lo sabrá.

La mujer es esa actriz fascinante, Juliette Binoche. Nadie como ella, hoy en día, para comprender y multiplicar el misterio de ser, en cada película, la copia perfecta de sí misma siendo otra, la intérprete, el personaje. Con ella en la pantalla –muy bien secundada por el barítono William Shimell– el cine alcanza su verdadera esencia de sueño, de réplica, de copia de la vida.

“Copia Certificada” es una película poliédrica y profunda, tanto en el aspecto formal del lenguaje cinematográfico como en el trasfondo existencial de sus personajes, que permanece abierta a tantas interpretaciones como espectadores tenga. Una película minimalista sobre la realidad y su representación, sobre el amor verdadero y sobre el pretendido, sobre el paso del tiempo y sobre el espectador que lo ve encarnado en esa pareja que le interpela con sus miradas a cámara.

Una película triste y antigua, en la cual se pone de manifiesto la incapacidad humana para mantener el deseo a lo largo del tiempo hacia la persona amada. Nadie es capaz de sorprendernos cada día, de hacernos permanentemente felices, de acompañarnos en el paseo de la vida sin cansarse. La desidia que ejerce el tiempo, no a todos nos afecta por igual. En tono alegórico, -y aquí es donde deberíamos centrarnos-, la copia que es uno mismo, la copia que ha generado el tiempo y que ha cambiado nuestro aspecto y nuestro mundo, es igual de válida que el yo original. Él repite en dos ocasiones que ella ha cambiado, pero no lo recrimina, lo deja constatar, lo aclara porque a pesar del cambio, ella es igual de original y el amor, no será el mismo, pero sigue presente:

“Copia certificada” es una película abierta a posibles significados que ahonda de una manera sutil en la propia naturaleza del cine: ser una copia distorsionada de la realidad.

ABBAS KIAROSTAMI

Nació el 22 de junio de 1940 en Teherán, Irán. Desde pequeño demostró tener talento para el dibujo, y a los 18 años se inscribió en un concurso de arte gráfico y ganó. Estudió en la Escuela de Bellas Artes de Teherán mientras se ganaba la vida como diseñador gráfico, ilustrador de carteles y director de anuncios publicitarios. En 1969 fundó la sección de cine del Instituto para el Desarrollo Intelectual de Niños & Adultos Jóvenes, donde dirigió sus primeros cortometrajes.

En su primer corto, “El pan y la calle” (Nan va Koutcheh, 1970), Kiarostami explora el terreno de las imágenes y la relación entre realismo y ficción. Su tema favorito, el universo de la infancia, se expresa en una larga serie de películas, en las que ha logrado establecer un equilibrio sutil entre la narración y el género documental.

“La tarea del colegio” (Mashgh-e Shab, 1989), es un excelente ejemplo de cine cálido y poético que denuncia con prudencia los aspectos más duros de la sociedad iraní. 

Con “Primer plano” (Nema-ye Nazdik, 1990), mezcla documental y drama a través de una historia en la que un fanático del cine finge se el reputado director Moshen Makmalbaf.

“Dónde está la casa de mi amigo? (Khane-ye doust kodjast?,1987) es la historia de un niño que busca la casa de uno de sus compañeros para devolverle su cuaderno.
“La vida continúa” (Zendegi va digar hich, 1992), narra la tragedia humana provocada por el gran terremoto que sufrió Irán en 1990. Un director de cine y su hijo deciden, tras el terremoto, visitar el pueblo donde realizaron “Dónde está la casa de mi amigo?; para saber cómo estaban los niños actores que participaron en ella.

En 1994, Kiarostami realiza “A través de los olivos” (Zire darakhatan zeyton), una nueva versión de  “La vida continúa”, pero incorporando una historia de amor.
“El sabor de las cerezas” (Ta’m e guilass,1997) fue su consolidación como director. La película, que narra la historia de un hombre de 50 años obsesionado con el suicidio, es una oda a la libertad individual.

“El viento nos llevará” (Bad ma ra khahad bord, 1999) habla del rodaje de una película en la pequeña localidad kurdo-iraní de Siah Dareh, que provoca una pequeña revolución entre sus habitantes, convencidos de que los miembros del rodaje son en realidad buscadores de un tesoro que es halla en el cementerio local.
“ABC África” (2001) es la respuesta a una invitación del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola FIDA, de las Naciones Unidas, para rodar una película acerca de los huérfanos enfermos de  Sida en Uganda, Kiarostami y su equipo viajan hasta allí para documentarse y preparar el rodaje de un documental.

En el año 2002, rueda “Diez”, un riquísimo retrato de la situación de la mujer en la sociedad iraní. “Shirin” (2008) es una película en la que muestra a las espectadoras (todas mujeres) de una sala de cine que están viendo un película basada en un cuento persa.
“Copia Certificada” (Copie conforme), primera que Kiarostami realiza fuera de Irán y con la participación de actores profesionales.

Escriba un comentario