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It’s cítric time! – Underworld: El Despertar



Después de la decepción que supuso para mí Underworld: Evolution, tenía ciertas reservas hacia esta cuarta parte (la tercera aun no la he visto, pero tengo curiosidad), donde se da un salto temporal de doce años durante los que Selene ha sido criogenizada. Cuando consigue escapar busca el rastro de su amante Michael, pero en cambio se encuentra con una niña híbrida, Eve, que resulta ser su hija. La película se basa principalmente en los intentos desesperados de Selene por encontrar a Michael y a su vez evitar que capturen a su niña, todo ello en unos 86 minutos que pasan volando, siendo ésta una de esas películas que podría durar unos quince minutos más sin problemas. Pero el caso es que la duración es uno de los puntos fuertes del film, ya que la convierte en una cinta de acción ligera y muy entretenida, aunque pasa de puntillas por la relación de Selene con su hija o el estado actual de las razas de los vampiros y los licántropos, que siempre han sido el punto suerte de la saga.

A diferencia de las dos primeras partes, la dirección está a cargo de la pareja de directores suecos Marlind y Stein, directores de Storm y La sombra de los otros. Lo cierto es que no conozco el trabajo anterior de ambos así que no puedo deciros gran cosa, pero lo cierto es que Underworld: El Despertar no peca de ser una cinta excesivamente hipervitaminada, tanto a nivel de planificación como de montaje. Apuesta por una realización que se apoya mucho en los movimientos de cámara, por lo que seguir la acción es bastante sencillo y acaba siendo bastante resultón. También ayuda el hecho de que la película no se corta en cuanto a violencia se refiere. Es fácil ver chorrazos de sangre y algunos desmembramientos, por lo que los interesados en una acción más sucia donde abunda la hemoglobina lo pasarán bastante bien (que inquietante queda eso). La película goza de unos primeros veinte minutos bastante envidiables, donde se comienza con un resumen narrado por la protagonista (como de costumbre) sobre la caza de los vampiros y licántropos llevada por los humanos. Desde ahí, pasando por la criogenización de Selene, hasta su posterior huída, la película consigue generar el interés necesario como para no aburrirse a la primera de cambio y disfrutar con las potentes secuencias de acción y flipadas varias (aunque las hay peores en Resident Evil, por ejemplo). La película consigue mantenerse a un buen nivel hasta su tramo final, donde nos encontramos ante un bien medido montaje paralelo, donde Selene, su hija y David (un vampiro que se alía con ellas), luchan contra los villanos del film, entre ellos un lobo dopado que mide tres metros. Ese licántropo es una de las cosas que más me ha chirriado del film, recuerda demasiado al típico villano que te encuentras a mitad del juego; bastante poco inspirado.

En cuanto a los puntos más negativos del film, el primero de ellos sería la poca fuerza que llegan a tener los villanos, principalmente el siempre solvente Stephen Rea, que aquí cumple pero su personaje no ofrece mucho más, al igual que Kris Holden-Ried, quien interpreta a su hijo. En cuanto a los demás secundarios, simplemente cumplen. Kate Beckinsale está como siempre ha estado en las partes anteriores, tanto que incluso apenas ha envejecido en diez años, y el corsé le sigue quedando de puta madre. India Eisley interpreta a Eve, la hija de Selene, y la chavala acaba resultando bastante sosa, llegando sólo a caer bien cuando se dedica a machacar licántropos. A lo largo del film se nota demasiado la ausencia del personaje de Michael, quien apenas sale un par de minutos y aunque no es que fuera el mejor personaje de la saga, me caía bastante bien.

Yendo más hacia el apartado técnico, la película se sitúa en un nivel bastante irregular, gozando de secuencias de acción muy atractivas con sus tiros, explosiones, saltos imposibles y el licántropo de tres metros anteriormente mencionado (bastante currado). Pero por otro lado, el abuso del CGI a la hora de crear a los hombres lobo se hace demasiado evidente, sobretodo en la persecución por carretera que sufren los protagonistas por parte de tres de esos licántropos, aparte de que la secuencia resulta bastante sosa debido a lo simplista de su realización, de no ser porque Eve parte a uno en dos con sus propias manos. Lo mismo pasa con algunas otras secuencias, como un diálogo en coche de Selene con el detective Sebastian, donde se nota demasiado el croma de fondo, cosa que distrae mucho.

Poco puedo añadir sobre una cinta de acción la mar de entretenida, pensada especialmente para los que les gusta la saga.

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