Cinemascope

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Y la pregunta sigue en pie…



Hace ya casi tres años, la televisora del Instituto Politécnico Nacional lanzó una pregunta al aire: ¿Qué hay que hacer para ser hombre? Dicho cuestionamiento vino acompañado de una de las pocas evoluciones que la televisión mexicana ha presentado en bastantes años: XY, la revista.

Hoy se enfrenta a un súbito final con tan sólo tres temporadas transmitidas, tomando lugar el estreno del último episodio este miércoles, 28 de marzo por Once TV México a las 10:30 PM. Que lástima.

Cinco calcetas detonaron el cambio.

Nadie había cuestionado la masculinidad del hombre mexicano como lo hicieron Patricia Arriaga y su equipo. Televisa fue el pionero en el negocio de las series televisivas en México. Sin embargo, no han logrado conectar con el público como lo han hecho las series del Canal Once (excepto por Mujeres Asesinas, que al contrario de XY, no es un concepto creado en México). XY comenzó la gran racha con una apuesta inteligente y arriesgada. A ella le siguieron las exitosísimas Bienes Raíces, Soy Tu Fan, Niño Santo, entre otras.

Me atrevo a decir que el éxito de Epigmenio Ibarra y sus Aparicio fueron gracias a que Cadena Tres se percató (y muy a tiempo) de que era necesario crear contenido que hiciera refelxionar al televidente, y no rebajara su intelecto de la manera que Azcárraga y Salinas Pliego han venido haciendo.

¿Coincidencia? Hasta comparten actriz.

Ojo: No estoy diciendo que Ibarra surgió gracias a XY. Estoy consciente de que él fue el responsable de una de las pocas telenovelas que innovaron en los noventas, a través de Azteca. Sin embrago, considero que si el IPN no hubiera tomado riesgos, Cadena Tres seguiría pasando desapercibida entre las audiencias mexicanas.

Pero ¿en qué radica el éxito de una seria tan atípica en nuestra programación? En eso mismo. Jamás nos habíamos adentrado en la mente del hombre mexicano del siglo XXI. Y es que las telenovelas sólo muestran las típicas oposiciones binarias: guapo-feo y malo-bueno. ¿Dónde queda el punto medio? ¿La sexualidad? ¿Los problemas económicos? Son cinco los personajes centrales, y cada uno busca crear un lazo con el espectador al que se hace alusión. Por primera vez, la audiencia pudo ver una parte de sí reflejada en esa caja de imágenes.

Tristemente, XY no vino para quedarse. No sé cual es la verdadera razón de un final tan abrupto como el de esta serie. Por ahí escuché a Horacio Villalobos dar una explicación nada loca sobre este suceso: envidia. Al parecer, los dos gigantes de la comunicación estaban en desacuerdo con que se le permitiera al Once abordar las temáticas de sus series en la manera que lo hacen. Uso de groserías y desnudos fueron algunos de los argumentos que se dieron en una junta con el órgano gubernamental encargado de regular los contenidos televisivos. Finalmente, en ese duelo los únicos beneficiados fueron los titanes.

Y a lo bueno también…

Quiero cerrar este post con un par de invitaciones.

La primera: ve XY. La primera y la segunda temporada ya están en DVD, y seguramente en tu videoclub más cercano. Si no quieres gastar, Once TV se encargó de subir todos los capítulos de la segunda temporada a YouTube. Una propuesta cien por ciento mexicana que no se parece nada a lo que acostumbras ver en el Dos o el Trece. La tercer temporada está por terminarse este miércoles, así que espero que veas el final de lo que comenzó la evolución  para nuestra televisión.

La segunda: ya no más televisión basura. Sé que no somos lo únicos que queremos un mejor entretenimiento, tanto en la TV como en el cine. Así que sigamos demandando lo que nos merecemos: contenido creado y desarrollado en México y de buena calidad. Ya basta de las mismas historias telenovelezcas de siempre.

Aplausos para la producción de XY, su talentosísimo elenco, sus seguidores, y obviamente para Once TV. Ojalá sigan arriesgándose, y entregando el entretenimiento que los televidentes demandamos. BRAVO.

El Edgar.

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