Cinemascope

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En la sociedad del futuro todo individuo tendrá la capacidad, una vez que se haya tomado el virus correspondiente, de empatizar, sentir, memorizar, aprender y actuar. Una sociedad en la que la tecnología está en (y no solo al servicio de) el individuo y su entorno, donde las personas son programables y cuentan con todas las facilidades y comodidades que el desarrollo tecnológico ofrece. Pero esa sociedad imaginada del futuro, que Michael Winterbottom propone en el largometraje de ciencia-ficción Código 46 (Londres, 2003), es tan idéntica a la actual que ni siquiera vale la pena imaginarla: la exclusión de las mayorías es exactamente la misma que la que vivimos en el mundo de nuestros días.

La película arranca con la presentación del Código 46, sus normas y algunas amenazantes advertencias sobre incumplimiento de sus estrictas leyes. El principal propósito es el de evitar que personas que compartan código genético lleguen a concebir, pues lo que dispara las alarmas es que debido a las técnicas de fecundación in Vitro y la inseminación artificial, dos personas con un mismo perfil genético puedan concebir, algo prohibido según el artículo primero del código 46 que, si bien exime a los padres de cualquier responsabilidad en caso de ignorar el parentesco, considera una violación delictiva el hecho de que conciban sabiéndolo, ya que el feto sería fruto de una relación incestuosa.

Los dos protagonistas de la película, William y María González (narradora), viven en esa sociedad del futuro en la que ambos acaban por no aceptar las normas, aunque es la narradora la que lleva su rebeldía hasta las últimas consecuencias. En Shanghai, lugar en el que vive y trabaja María, en una factoría que emite permisos de viajes (cubertura legal, según esa neolengua de la sociedad futurista), algo que la chica hispana aprovecha para expedir falsos permisos a amigos necesitados, lo que obliga a la empresa a contratar a un detective que trata de descubrir al delincuente. Es aquí cuando entra en escena William, un cuarentón atractivo, listillo y astuto, que presume de tener la capacidad de leer la mente de los individuos y de adivinar sus pensamientos, e incluso descubrir sus secretos, con una simple conversación en la que uno le cuanta “algo de su vida”. Nuestro detective, que es contratado por su intuición y no para aportar pruebas, porque se había tomado el virus de la empatía para llevar a cabo su propósito, lejos de dedicarse a identificar al infractor, decide encubrir a María pero no porque coincida con sus buenas intenciones, sino más bien por la atracción que sobre él ejerció la protagonista, con la que acaba compartiendo cena, velada y cama. Sin saberlo, ambos acababan de violar el Código 46.

Concluida su misión, y después de haber señalado como culpable a un empleado, William abandona Shangai y vuelve con su familia, mujer e hijo. Nada más llegar al trabajo, se le comunica que la esfinge, un orwelliano ojo que todo lo ve, había detectado la muerte de dos individuos en una semana, ambos portadores de una falsificada cubertura legal salida de la impresora que William investigó y se le ordena que vuelva a Shangai para investigar de nuevo la cuestión. A su vuelta, buscando a María, descubre que había quedado embaraza, que fue ingresada para abortar por haber concebido de alguien genéticamente idéntico, que a la joven la habían “reprogramado” y borrado todo recuerdo anterior. Durante el reencuentro a William se le caduca la cubertura de un día con la que entró, pide una falsa a María, ésta se la consigue y ambos se fugan a un lugar y ahí violan deliberada y alegremente el código 46. Pero un fatal accidente de coche acaba con su utopía personal de los protagonistas, María acaba desterrada de esa sociedad contra la que se sublevó, y a William le “desactivan” el virus de la empatía y le borran la memoria. Así de fácil sería el control de un ser humano informatizado en la sociedad del futuro, algo que no podríamos descartar si nos atenemos al afán de los pocos por controlar la mayoría. No os la perdáis.

CINE QUIZ.

sep-10-2012 By cinefilo

Aquí os dejo un código QR que conecta con la aplicación para Android. Es un juego de preguntas tipo trivial relacionadas con el mundo del cine. El juego ha sido desarrollado por el equipo creativo de E2E4 Media y tengo la suerte de colaborar con ellos en este QUIZ que ha tenido una buena acogida. Ya se prepara la segunda versión.

Para descargarlo, analizad el código con el lector de vuestro Android y ¡a disfrutar! A ver cuánto sabes de cine…

Hasta el 31 de Julio, todos los pedidos que se hagan los jueves en Telepizza.es vienen acompañados de un código para canjear por una película en la web Nubeox

Cuando tengas el código tienes las instrucciones para saber cómo canjearlo aquí http://www.nubeox.com/paginas/telepizza

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Los códigos del lenguaje audiovisual

jun-8-2012 By cinefilo

El modelo de análisis que proponemos a continuación es una adaptación de aportes de Umberto Eco, a los que sumamos una síntesis de la bibliografía recomendada en el programa, a la cual los remitimos. Se trata de los textos de Francesco Cassetti y Federico Di Chio, Cómo analizar un film, Barcelona, Paidós y el clásico El lenguaje del Cine de Marcel Martin.  para prfundizar más, los remito al Jacques Aumont, Estética del Cine, Paidós.

El modelo de análisis que les propongo es aplicable a cualquier producción audiovisual tomado en su totalidad; desde ya, los elementos fílmicos según se enuncian debajo incluyen a los fotográficos (encuadre, ángulos de toma, escala de planos) y los elementos pre-fílmicos son los que el cine comparte con el teatro (básicamente, remiten a la puesta en escena o texto espectacular).

Cuando se escribe crítica de espectáculos, lo ideal es referirse a cada aspecto de la representación recurriendo a su denominación técnica. Luego, el escritor puede comentar , interpretar o criticar el recurso mencionado o integrarlo a una descripción de la propuesta del realizador. Estas sistematizaciones no sustituyen la intuición de un buen periodista gráfico, pero contribuyen , junto con la formación general y específica , a reducir el impresionismo típico de las publicaciones de divulgación que habitualmente abordan superficialmente la obra criticada o lo hacen mediante afirmaciones que refieren exclusivamente al  gusto del autor.

 

    a- Planos
    b- Angulación
  1-Elementos fílmicos c- Movimientos de cámara
A- Código icónico   d- Montaje
    e- Encuadre
     f- Elipsis
     

a-Iluminación/color

  2-Elementos pre-fílmicos b- Decorados/utilería
    c- Vestuario
     

 

 

  a- Voz  
B- Código sonoro b- Música  onscreen/offscreen
  c- Efectos sonoros  
     

 

 

    a- Diálogos
C- Código lingüístico Guión: b- Narración
  tipos discursivos c- Descripción
    d- Argumentación

 

 

La UNIDAD3 no está concebida en torno a un tema que empieza y se cierra en sí mismo sino como una planteo de base para el desarrollo de las unidades siguientes (4 y 5) que apuntan al análisis de los distintos géneros televisivos, entre ellos, noticieros, programas periodísticos, telenovelas, publicidad, docudramas y sobre todo las diversas  formas de infoentretenimiento.

 

En principio, nos dedicaremos a la interacción de los códigos visual, sonoro y lingüístico, partiendo del análisis de la información televisiva y cómo se manipula la noticia en los noticieros y programas periodísticos. Para abordar el análisis de los noticieros, tomamos como texto de referencia La manipulación de la información televisiva de Lorenzo Vilches (unidad 4, en Lerú).

 

 

Código verso

mar-22-2012 By cinefilo

Código Verso muestra el poder de la palabra y las nuevas formas de expresión urbana a través de los