Cinemascope

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Educación, oscuridad, dudas, lucidez…

“Me preocupa que tengan siempre presente que enseñar quiere decir mostrar. Mostrar no es adoctrinar, es dar información pero dando también, enseñando también, el método de atender, analizar, razonar y cuestionar esa información. Si alguno de ustedes es deficiente mental y cree en verdades reveladas, en dogmas religiosos o en doctrinas políticas sería saludable que se dedicara a predicar en un templo o desde una tribuna. Si por desgracia siguen en esto, traten de dejar las supersticiones en el pasillo, antes de entrar al aula. No obliguen a sus alumnos a estudiar de memoria, eso no sirve. Lo que se impone por la fuerza es rechazado y en poco tiempo se olvida. Ningún chico será mejor persona por saber de memoria el año en que nació Cervantes. Pónganse como meta enseñarles a pensar, que duden, que se hagan preguntas. No los valoren por sus respuestas. Las respuestas no son la verdad, buscan una verdad que siempre será relativa. Las mejores preguntas son las que se vienen repitiendo desde los filósofos griegos. Muchas son ya lugares comunes, pero no pierden vigencia: cómo, dónde, cuándo, por qué. Si en esto admitimos, también eso de que “la meta es el camino”, como respuesta no nos sirve. Describe la tragedia de la vida, pero no la explica. Hay una misión o un mandato que quiero que cumplan. Es una misión que nadie les ha encomendado, pero que yo espero que ustedes, como maestros, se la impongan así mismos: despierten en sus alumnos el dolor de la lucidez. Sin límites. Sin piedad”

“La lucidez es un don y es un castigo. Está todo en la palabra: Lúcido viene de Lucifer, el Arcángel rebelde, el Demonio… Pero también se llama Lucifer el Lucero del Alba, la primera estrella, la más brillante, la última en apagarse… Lúcido viene de Lucifer y de Lucifer viene Lux, de Ferous, que quiere decir ‘el que tiene luz, el que genera luz que permite la visión interior’… El bien y el mal, todo junto. La lucidez es dolor, y el único placer que uno puede conocer, lo único que se parecerá remotamente a la alegría, será el placer de ser consciente de la propia lucidez… “El silencio de la compresión del mero estar. En esto se van los años. En esto se fue la bella alegría animal”. Pizarnik genial.
El lúcido puede seguir viviendo mientras conserve el instinto de la especie, el impulso vital. Es muy posible que con los años esa fuerza instintiva y oscura se pierda. Es necesario entonces apelar a algo parecido a la fe. Hay que inventarse un motivo, una meta que nos permita reemplazar el impulso animal que se ha perdido por una voluntad fríamente racional. Pero esa voluntad es un motor muy difícil de mantener. De repente y sin motivo, se va, se apaga, desaparece. Es entonces cuando se sigue o no se sigue, se puede o no se puede. Y si no se puede, no hay culpa. No importa el amor de los otros, ni el amor que uno siente por ellos. Si uno no sigue, todo sigue sin uno y sigue igual. Todo pasa, la ausencia pasa. Se conoce a la muerte antes de morir: es un final antiguo, rutinario y común. Es un final deseado que se espera sin temor, porque uno lo ha vivido muchas veces. Todo da igual.”

Desde hace varias semanas se escucha un rumor por las calles de Hollywood. Al parecer, Guillermo del Toro está interesado en realizar una película para DC Comics, una especia de Liga de la Justicia Oscura, que estará compuesta por los personajes mágicos de este universo; es decir, Deadman, El Espectro, La Cosa del Pantano, John Constantine, Phantom Stranger, Zatanna, Zatara, Sargon y puede que incluso Etrigan el Demonio.

Hace poco, el propio director confirmó, en una entrevista a MTV, que está trabajando en la película, e incluso que está en negociaciones con Warner Bros.

¿Qué os parece este proyecto? ¿Creéis que falta algún personaje del Universo DC en este grupo? Porque nosotros, por ejemplo, echamos mucho de menos al Dr. Fate.

De la Iglesia a la Eternidad

feb-1-2012 By cinefilo

Hace mucho que no escribo sobre cine, porque no se me da tan bien como escribir sobre chuminadas suburbanas. Me he dado cuenta de que no he hablado nunca de un tío que me marcó. Hizo una película sobre un cura, un heavy y un tipo de la tele que luchaban contra el demonio. Me dejó con los ojos como platos porque la vi siendo demasiado pequeño. La cabra daba toda la pena, pero eran los noventa.

Alejandro de la Iglesia Mendoza nació en… Bilbao, creo, no sé que año, no sé a que coño de escuela fue a estudiar cine y no sé a que edad empezó a demostrar pasión por el séptimo arte. No he investigado sobre eso, no pienso hacer una biografía como si fuese una redacción del cole o algo. Vamos a hablar de sus películas, pero no de su fotografía, su paso por la taquilla o su opinión sobre la Sinde.

Voy a hablar de  mutantes,  mirindas asesinas, comedia satánica, cowboys crepusculares de Almería, payasos de la guerra civil, y mucho más. Y voy a empezar ahora mismo, en el siguiente post.

“El Exorcista” una de las películas clásicas dentro del género de terror. Desde que se estrenó en 1973 muchas cosas se dicen de ella; primero por la conmoción que provocó en los cines donde se exhibió en aquel entonces, donde había gente desmayada, otras que no aguantaban ni 5 minutos y se salían de las salas aterradas por el miedo; y todo eso sin contar las miles de anécdotas espeluznantes y diabólicas que se cuentan sucedieron en torno a la filmación.

Verdad o mentira, lo que si es cierto es que sin importar que las opiniones se dividan entre si es buena o mala esta cinta; lo que si es un hecho es que es uno de los éxitos taquilleros más grandes de todos los tiempos.

Hasta el día de hoy es una de las historias que todavía figuran en los listados de las películas de terror más vistas por el público de varias generaciones; y pues aunque para esta noche de Halloween podría hacer un post kilométrico en el que hablara sobre todo esto; como en este blog el objetivo siempre ha sido darle un enfoque totalmente diferente a todo (y en especial a todos esos temas de los que ya se ha hablado hasta el cansancio en otros sitios); como regalo por esta noche de brujas, el post dedicado a esta película está enfocado a algo que muy pocas personas conocen y fue una parte medular dentro de esta historia terrorífica: los efectos de sonido…


Antes de entrar de lleno en el tema, quiero hacerles una pregunta: ¿Qué relación creen que existe entre El Exorcista, un mexicano, un chicharrón de harina y un peine?…. Ya sé que cuando lean esto van a pensar que es un chiste, pero no, aunque parezca cosa de risa, entre estas tres cosas existe una conexión muy, muy estrecha y cercana…

Primero que nada, un mexicano, de nombre Gonzálo Gavira, es quien está detrás de los efectos especiales de esta película. Fue él quien puso sonido a esa memorable escena en la que Regan (el personaje de Linda Blair), estando posesionada por el demonio “Pazuzu” le da un giro de 360° a su cabeza….



Pero bueno, vamos por partes, porque Gonzálo Gavira no llegó a Hollywood de la noche a la mañana. Originario de Poza Rica, Veracruz, antes de ser sonidista trabajó en la marina mercante y vivió durante algún tiempo en Tijuana, y no fue hasta que se fue a radicar en forma definitiva en la ciudad de México que comenzó a trabajar como ayudante en la radiodifusora XEW


Ahí fue donde comenzó a adquirir experiencia sonorizando varias radionovelas, en el que su trabajo destacó por la enorme facilidad que tenía para echar mano de cualquier utensilio para producir sonidos, ya fuera una caja de cerillos, un par de botellas, un pedazo de metal o incluso su propio cuerpo para obtener los sonidos requeridos por la producción radiofónica.

Su primer incursión dentro del cine fue sonorizando la película “Raíces” (1953), luego vendrían otras cintas que cimentaron una larga y fructífera carrera que lo llevó en los años 50′s a trabajar en los Estudios América; lugar en el que puso sonido a todavía más cintas, pero no fue hasta que su trabajo en “El Topo” de Alejandro Jodorosky, en 1969 llamó la atención del director William Friedkin, quien de inmediato lo mandó llamar para formar parte del equipo de sonido de “El Exorcista”.

William Friedkin, director de “El Exorcista”.

Dicen que en ese entonces este famoso director llevaba 8 largos meses intentando acabar esta producción, y no lograba hacerlo ya que no encontraba quien pudiera realizar los sonidos que necesitaba para poder darle mayor realismo a la historia.


Así fue como Gonzálo Gavira entró al quite y tardó alrededor de dos semanas y media en sonorizarla por completo ya que su trabajo consistió en experimentar y tratar de buscar los sonidos que mejor se acomodaran a la historia, ya que se trataba de una producción muy importante en esa época. 



Considerado como todo un maestro del Foley (que así se le llama  a los sonidos de los diferentes objetos, los cuales tienen que ser doblados para poder resaltar su atención). Por ejemplo supongamos que en una escena donde varias personas beben café o té, después de rodar la escena, ya en la post-producción, se tienen que regrabar los sonidos que producen las tazas y las cucharas; para darles un mayor realismo, eso es lo que sería el Foley.


Después de esta explicación, en el caso de “El Exorcista”, entre los objetos que Gavira utilizó para crear sonidos incidentales están objetos tan extraños e inverosímiles como un chicharrón de harina, que fue con el que produjo el sonido de los cristales rotos en los lentes de uno de los curas que hizo el exorcismo; mientras que por otro lado, el famoso “crujir” de huesos cuando la cabeza de Regan giró por completo, fue producido por un peine sobre el cual se pasó por completo uno de los dedos sobre cada una de los dientes de este objeto.

Gracias a esta producción, este mexicano se ganó un premio Oscar y se dice que asistió a la premiación con un smoking que le facilitaron de las bodegas de vestuario que pertenecían al mismo estudio en el que trabajaba. Por otro lado, dicen que él rechazó la oferta que le hicieron los productores de la película, de otorgarle como pago un porcentaje de las ganancias de la misma; y no aceptó, porque creyó que la cinta sería un fracaso. Sólo recibió su pago habitual, cosa que lamentaría con el tiempo, al ver que se convertía en uno de los éxitos cinematográficos más importantes dentro de la historia del cine.

Lo más triste de todo esto es que ni siquiera pudo quedarse con la estatuilla dorada con la que premiaron su trabajo; ya que una ex esposa de este talentoso artesano de los efectos de sonorización se la llevó consigo después de un proceso de divorcio.


Sea como sea, la huella que este hombre dejó en la cinematografía ha sido determinante para influenciar a las nuevas generaciones de cineastas, y eso se refleja en modismos como “montar un gavirazo”, que significa sonorizar por completo una película; o “hacer un gavira”, que quiere decir inventar un sonido y ejecutarlo. 

Famoso también por su célebre frase: “Silencio que voy a hacer ruido”, el ingenio y el talento de este mexicano no tenía límites, ya que con tan sólo unos patines y una regla, era capaz de reproducir el sonido del cargador de una pistola, y así como este ejemplo podríamos mencionar muchos otros.

Durante los últimos años de su vida fue profesor del Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC), pero antes de eso, a través del tiempo, Gavira se convirtió en un verdadero artesano de los efectos y logró reinventar el universo del sonido en infinidad de películas, como: “Los Olvidados(1950), otro clásico del cine que merecería un post especial para hablar sobre la trayectoria del director Luis Buñuel; “La Montaña Sagrada” (Alejandro Jodorowsky, 1972), “Mecánica Nacional” (Luis Alcoriza, 1971), “El Rincón de Las Vírgenes” (Alberto Isaac, 1972) y “Cascabel” (Raúl Araiza, 1976).

Vean como se hizo una de las escenas más impactantes…

En sus más de 50 años de carrera, participó creando los sonidos incidentales de más de 60 filmes, y gracias a su trabajo, además de la codiciada estatuilla dorada otorgada por La Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas, recibió también el Ariel de Plata y la Medalla Salvador Toscano que otorga en forma conjunta la Cineteca Nacional y la Fundación Carmen Toscano.

Este gran artífice del sonido, falleció en el año 2005 en la ciudad de México a los 79 años; pero bueno, en esta fecha cuando parte de una celebración tan pagana consiste en volver a ver los clásicos de terror -como lo es esta película- en este espacio y a través de este humilde escrito, le rendimos un homenaje póstumo.


Espero que hayan disfrutado de las imágenes detrás de cámaras de “El Exorcista” (que en mi percepción muy personal, más que una historia de terror, considero es una película que aborda el tema de la fe y las debilidades humanas); y pues para finalizar los dejo con dos videos, uno con  escenas de la filmación que se incluyeron en el blu-ray que se comercializó algunos años después, cuando la cinta fue remasterizada; y en la que vemos como se las ingeniaban en ese entonces para lograr de una manera muy rudimentaria las diferentes tomas y emplazamientos de la cámara (que tal vez hoy se harían por computadora); mientras que el segundo es un clip de algunos años atrás en el que podremos apreciar como Gonzálo Gavira trabajaba en el estudio creando sonidos.

Buen inicio de semana,  feliz noche de Halloween a todos y por si acaso… Esta noche no apaguen la luz…