Elementos de análisis cinematográfico
La lectura nos proporciona de forma sintetizada los elementos generales del cine clásico que se desarrolló de 1915 a 1945 siendo éste un espectáculo, después le siguió el cine moderno del año 1945 al 1975 ahora siendo el cine visto como un discurso y finalmente el cine posmoderno del año 1975 al 2000 donde el cine juega el papel de oralidad; cada uno de ellos con una estructura narrativa que los caracterizaba, la narrativa clásica donde una verdad resuelve todos los enigmas, la narrativa moderna con el expresionismo y donde los enigmas no eran resueltos y la narrativa posmoderna caracterizada por los géneros híbridos; también jugaban un papel importante con el espectador, donde el cine clásico ofrecía un efecto de realidad, el cine moderno le daba al espectador un efecto de extrañamiento y por último el cine posmoderno con el efecto de virtualidad, ironizando las fronteras entre ficción narrativa y la ficción cotidiana.
Después se presenta un listado de los elementos que se deben considerar al momento de realizar un análisis cinematográfico y que muchas de las veces lo hacemos sin saber en realidad que son así y que cada aspecto puede ser analizado. Los elementos son los siguientes:
- Condiciones de lectura, que se refieren al contexto de interpretación.
- Inicio, prólogo o introducción.
- Imagen, relacionado con el encuadre desde un punto de vista técnico.
- Sonidos y silencios en la banda sonora.
- Edición, la relación secuencial que existe entre las imágenes.
- Puesta en escena, imágenes del encuadre desde un punto de vista dramático.
- Narración, los elementos que van estructurando la historia.
- Género y estilo, lo referente a las convenciones narrativas y formales.
- Intertextualidad, como se relaciona con otras manifestaciones culturales.
- Ideología, desde que perspectiva o desde que visión del mundo se va desarrollando la historia.
- Final, la última secuencia de la película.
- Conclusión del análisis, que puede incluir comentarios sobre algún elemento específico realizado en el análisis.
El análisis cinematográfico dentro del contexto académico es una actividad que se viene realizando relativamente poco tiempo atrás. Las estrategias de análisis derivadas de la teoría del cine han ido evolucionando buscando encontrar métodos específicos que integren elementos de otras áreas de estudio diferentes a las relacionadas con el mismo cine.
Se propone un modelo de análisis compuesto de 120 categorías distribuidas en diversas áreas como lo son: condiciones de lectura, inicio, imagen, sonido, edición, género, estilo, intertextualidad, ideologías, final, entre otras, que tienen como finalidad evaluar el cine partiendo de un mismo juicios y a través de todas las características que puede llegar a ofrecer al espectador.
La música como elemento narrativo en El Árbol de la Vida
Una de las cosas que más me llamó la atención la primera vez que vi El Árbol de la Vida fue el uso de la música para narrar el crecimiento del protagonista no solo desde el punto de vista físico, sino metiéndonos en la cabeza de un niño de dos años o de catorce con la unión de un tema musical e imágenes. Más explicaciones, y los temas musicales, tras el salto, con spoilers. Lea el resto de la entrada »
Crítica de “Los descendientes” (The Descendants)
Han pasado unos largos siete años desde que Alexander Payne nos trajo esa entrañable película que fue Entre copas y con Los descendientes nos damos cuenta lo bueno que es ver su trabajo de nuevo en el cine. En esta vuelta, Payne se mete en el entorno de una familia y trata temas que en manos de otro director hubieran resultado pesados, sin embargo, resulta ser un film dulce sin ser empalagoso, dramático sin recurrir a golpes bajos, pero lo más importante es que crea un lazo emocional con el espectador por tocar un tema con el que cualquiera se puede identificar fácilmente.
Clooney interpreta a Matt King, un padre ausente que debe hacerse cargo de sus dos hijas luego de que su esposa Elizabeth sufre un accidente y cae en coma. Matt se considera a sí mismo el “padre de repuesto”, ya que nunca tuvo una gran relación con sus hijas, pero al mismo tiempo ve el accidente de esposa como una oportunidad para empezar de nuevo y ser un mejor padre, aunque no será nada fácil. Recomponer la relación con Scottie (Amara Miller), de 10 años y Alexandra (Woodley), una adolescente de 17 serán su desafío más inmediato, sin embargo, Matt también tendrá que lidiar con la terrible noticia de que Elizabeth tenía un amante previo al accidente, mientras está en medio de una potencial venta de tierras que pertenecen a su familia. Aunque lo más interesante será ver como el engaño de su mujer está relacionado con todo lo anterior.
Ante todo, Los descendientes es una película de contrastes: el paradisíaco paisaje de Hawai sirve de perfecta contraposición ante los problemas que sufre la familia King, gente que no es “inmune a la vida”, como dirá Clooney en uno de sus diálogos. Uno desde aquí quizás piensa que llevan una vida despreocupada y feliz pero Payne se encarga justamente de que algunas situaciones dramáticas ocurran en ese lugar perfecto, como una ironía, un guiño hacia la audiencia. En los papeles la película podría sonar muy sentimental (que hasta cierto punto lo es) pero al verla resulta tan compleja, con esa dosis equilibrada de drama y humor, que se nota que el director evitó ir de un extremo al otro para lograr una armonía entre esos elementos.
Aquí Clooney brinda sin dudas una de las mejores actuaciones que dio en su carrera, con un personaje diferente a los que usualmente interpreta: Matt King es un hombre humilde que está dolido por la situación que el toca vivir y Clooney encarna toda su vulnerabilidad con verdadera maestría. De hecho, no creo que la película hubiera funcionado tan bien con otro actor. La joven Shailene Woodley también se luce como la hija mayor de la familia que debe superar el rencor hacia sus padres para ponerse a la altura de la situación que viven los King. Otra actriz a destacar es Judy Greer, quien tiene un papel pequeño pero importante para la historia.
Más allá de ser una seria competidora para Mejor película en los Oscar, Los descendientes es una película emotiva que trata el tema familiar desde una perspectiva muy realista. Un film sobre las relaciones humanas y el perdón, algo que la familia siempre nos obliga a experimentar.
Titulo original: The Descendants.
Género: Comedia.
Dirección: Alexander Payne.
Intérpretes: George Clooney, Shailene Woodley, Amara Miller, Nick Krause, Patricia Hastie, Grace A. Cruz, Kim Gennaula, Karen Kuioka Hironaga, Carmen Kaichi, Kaui Hart Hemmings, Beau Bridges, Matt Corboy.
Origen: Estados Unidos (2011).
Duración: 114 minutos.
Formato: 35 mm.
Clasificación: Apta para mayores de 13 años.
Estreno: 2 de febrero 2012.
Calificación: Muy buena.
¡Yo quiero un contrapicado!
Muchos de los movimientos, planos y ángulos cinematográficos han ido asociándose a determinados sentimientos que el espectador experimenta al ver dicha composición en la pantalla del cine.
En este artículo hablaremos en concreto de dos composiciones de planos muy conocidos, como son el Contrapicado y el Picado.
Contrapicado se define como: angulación de la cámara que se obtiene cuando ésta filmada desde abajo hacia arriba y el objeto o figura humana enfocado se agranda. Por extensión, el término designa también aquellos planos rodados con esta angulación de cámara específica.
Picado se define como: angulación de cámara que se obtiene cuando está filmada desde arriba hacia abajo, empequeñeciendo el objeto o figura humana en relación con el espacio contiguo. Por extensión el término designa también aquellos planos rodados con esta angulación de cámara específica.
El plano picado de un personaje puede darle a esté cierta sensación de vulnerabilidad. Es lo que se sucede en la película Psicosis (de Alfred Hitchcock) cuando el detectiva comienza a subir las escaleras de la casa de los bates. La cámara picada sobre el detective pone al espectador en sobre aviso y dota al personas de una inapelable condición de víctima.
Un contrapicado es un plano de mayor impacto visual, quizás porque en ocasiones ésta dotado de cierta antinaturalidad, la mayoría de las veces buscada a propósito. Es una de las angulaciones que ejerce una mayor influencia en el espectador.
Un contrapicado transmite la idea de superioridad y amenaza. Por ello cuando se muestran en una película de acción al personaje malo, que por defecto es más fuerte que el protagonista, se utiliza un plano contrapicado para enfocarle. Por el contrario para el pequeño protagonista se aplicara un plano picado para ver lo vulnerable que es ante esa amenaza.
Un rey o alguien superior siempre se muestra con planos contrapicados para destacar su superioridad y grandeza. Esto es muy fácil de ver, ya que en cierta manera, estás angulaciones sueles ir muy identificadas con los puntos de vista subjetivos de los personajes.
En el caso anterior, el malo fortachón, un director haría la siguiente composición de planos para la secuencia de la lucha. Primeramente aparecería un plano medio de los dos personajes donde el espectador pudiera ver la diferencia de altura entre el débil protagonista y el enorme malvado. Luego pasaría a los puntos de vista subjetivos de los personajes. En el punto de vista subjetivo del malo fortachón, utilizaría un picado y en el punto de vista del protagonista, utilizaría un contrapicado. Así mediante sus miradas podremos observar lo que sienten los dos personajes.
Por esto siempre he pensado que cuando vea una estrella fugaz, y pida un deseo, diré: ¡yo quiero un contrapicado! Yo quiero ser el más admirado por todo el mundo, el más temido, elogiado y amado del mundo.
Jorge Minguet García
THE BLACK DOG (1987)
¿PERRO NEGRO O PERRO BLANCO?
Terminar convirtiendo la peripecia de una película, de un video, de un corto o de una novela en el sueño de uno de sus protagonistas es un recurso tan repetido y tan antiguo que pierde su efectividad a menos que una razón muy justificada lo avale.
En caso contrario se corre el grave riesgo de que el espectador se sienta decepcionado con motivo.
¿Perro negro o perro blanco?
Lo que importa es que sepa ladrar, que vigile tu casa y que no vaya dejando todos los rincones llenos de pelo o de excrementos.

