Cinemascope

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Aquí los dejamos con el texto de Antonio Enrique González Rojas sobre La piscina, película de Quintela premiada en varios concursos dentro de la isla, más el trailer de la misma. Disfruten. Los personajes en el fragmento no se hablan, pero qué dientes tienen: blancos, relucientes, de caballo. ¡Unos dientes así merecerían más de un film!

EXTRACTO: De repente me he sentido muy identificado con Errol Flynn. Me encanta el personaje y su autobiografía porque infravalora sus logros como actor y piensa que el mejor papel de su vida es su propia vida y que en realidad ese es el único papel que nadie ha visto. Yo también pienso un poco así. En realidad, el mejor texto o la mejor canción que he escrito es la vida que estoy llevando… (Enrique Bunbury)

Hoy, 11 de agosto de 2012, cumple 45 años Enrique Ortiz de Landázuri Yzarduy (Enrique Bunbury). Es el artista que más tiempo he seguido, desde que descubrí a Héroes del Silencio con apenas 13-14 años hasta la actualidad. Me quito el sombrero ante su trayectoria, su personalidad y sus ganas de reinventarse siempre. FELICIDADES.

De regalo, quería compartir, para fans y no fans, un muy interesante documental, especial y emotivo. El realizador Javier Alvero ha logrado una pieza visual muy ilustrativa sobre la trayectoria de Bunbury, pasando por la gente que mejor le conoce. Alvero ha entrevistado a músicos, amigos, ex compañeros, ex managers, etc… (echo de menos a Juan Valdivia, Alan Boguslawsky y poco más para haber logrado el documental casi perfecto). Por supuesto, el propio Bunbury cuenta cosas interesantes de su vida artística en diferentes etapas. Se ve al tipo inconformista, culto y “culo inquieto” que en realidad es. Este DVD documental se regaló con la revista ROLLING STONE el año pasado.

PORQUE LAS COSAS CAMBIAN (documental) es el reflejo de la trayectoria vital y musical de Enrique Bunbury. Un documental que muestra el recorrido del cantante desde sus inicios, pasando por Héroes del Silencio donde empezó su aventura a nivel internacional, para continuar con una extensa producción en solitario hasta 2010, en que Enrique lanzó su álbum Las Consecuencias.

Hace muchos meses buscaba la última película de Pineda Barnet “Verde Verde” ( 2011) porque lo que leí los días antes de su estreno en La Habana y algunos comentarios sueltos de algunos críticos cubanos y extranjeros me hacían pensar en un filme provocador, creativo, imaginativo y sobre todo crítico. El propio Pineda decía en una entrevista que su obra trascendía y su temática sería muy criticada o admirada según el público que la viera.

No sé a qué se refería porque en Madrid no la he visto en cine y ahora logro verla en cuatro partes que alguien colgó en las páginas de youtube.

No sé qué decirles después de terminar con la lectura de los créditos, cada cual puede sacar sus propias valoraciones y el cine tiene eso que cada cual puede darle la lectura que desee. Pero creo que Verde Verde es un mojón en la silla turca de Enrique y un intento gay con tantos desaciertos que la convierte en repulsiva y desagradable.

No quise quedarme con mis conclusiones y busqué la de Antonio Enrique González y me cuadró a la perfección en lo que pensé desde los primeros 15 minutos de proyección.

Antonio, acertadamente dice: “Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces”, parece ser la divisa que los realizadores de Verde Verde (Enrique Pineda-Barnet, 2011), poco intentaron disimular con esta suerte de fábula-redoma, donde se vertieron indiscriminadas porciones de Fresa y Chocolate (Tomás Gutiérrez Alea, 1993), La Ley del Deseo, La Mala Educación (Pedro Almodóvar, 1987 y 2004 respectivamente) y Brokeback Mountain (Ang Lee, 2005), para obtener finalmente una tendenciosa alquimia de poco disimulado proselitismo gay.

La más reciente propuesta del director de La Bella del Alhambra (1989), parece querer estructurar un discurso sobre la intolerancia, la autorrepresión y la frustración, catalizadoras de la criminalidad en sus víctimas, pero el encartonado guión de explicitez panfletaria, la cualitativamente dispareja dupla protagónica de Alfredo (Héctor Noas), y Carlos (Carlos Miguel Caballero), la ingenua e inorgánica imbricación de la obra pictórica de Rocío García, cuya iconografía sadomaso-gay es recurrente en audiovisuales cubanos de tema homoerótico, como Perfecto amor equivocado (Gerardo Chijona, 2004), hacen de esta cinta una equívoca propuesta, cuya abigarrada confluencia de códigos y visualidades, socavan la efectividad discursiva y la solidez estética.

Verde verde, no logra consolidar las intenciones iconoclastas con este replanteamiento voluptuoso (¿lascivo, burdo?) de la diversidad sexual, a diferencia del sesgo intelectual y artístico con que Alea revistió su Fresa y Chocolate. La tendenciosa moralina asoma su oreja peluda a lo largo de toda la trama, con aires de intencionada y desaforada ofensiva anti-heterosexual, mal camuflada la virulencia bajo el intimismo minimal de la historia. Bien puede aplicársele de riposta el aforismo que le da título: Verde verde, da maduro. Entonces, Maduro maduro daría…?

 



Fuentes: Cine Cubano, Youtube, Google noticias e imágenes, edición El Lagarto Verde

Historias de cine

jun-29-2012 By cinefilo

Enrique “dentro de su historia” en “No habrá paz para los malvados”

El pasado 7 de junio tuve el privilegio de comer con Enrique Urbizu.  La oportunidad llegó de la mano de María y Almudena que habían pensado en el magnífico director de cine bilbaíno para cerrar el programa de coaching de la Universidad Comercial de Deusto y sabían de mi afición por el séptimo arte.

Los protagonistas del programa son los alumnos y alumnas que están a punto de lanzarse a la aventura profesional y que, a través del coaching, reciben un acompañamiento que les sirve para no olvidar lo que acertadamente comentaron María y Almudena: “los trabajos soñados se crean, no se encuentran“. Sinceramente creo que la charla de Enrique fue muy estimulante y estoy convencido que este auténtico “storyteller” les servirá de ayuda cuando lo recuerden.

La charla, “sin afán de ejemplarizar” según el propio Enrique, fue un tratado de cómo es posible transmitir mucho y generar aprendizaje contando historias. En este caso era la suya y sirvió para explicar cómo llegó al mundo del cine y cuáles fueron sus “llamadas” y apoyos para seguir su vocación y conseguir lo que siempre había querido.

La mirada de José Coronado en “La vida mancha”

Yo me llevé un recordatorio sobre la potencia de contar historias. Como dice un proverbio hindú, ”Tell me a fact and I’ll learn. Tell me a truth and I’ll believe it. But tell me a story and it will live in my heart forever“. Enrique lo hizo en su presentación y lo hace en sus películas. Eso sí, como nos dijo en la comida, intencionadamente pone la maquinaria a funcionar y cuenta una historia…”incompleta”. Bueno, mejor dicho, propone que cada uno las finalice como quiera.

Me quedo con la ilusión de que Pedro volverá a buscar a Juana y con que Santos Trinidad ocultaba un gran amor con el que un día tuvo una conversación “robada” a Raymond Chandler:

¿Cómo puedes ser tan duro y tan tierno a la vez?

Si no fuera duro no podría estar vivo. Si no fuera tierno, no merecería estarlo.”

Oscar Garro

Enrique Urbizu firma la película que este año se ha llevado los Goya a Mejor Dirección y a la Mejor