El cine de aquí, el cine español
Distintas opiniones existen para el cine español y los premios cinematográficos españoles, Los Goya. Esos que mucha gente los asemeja a los Oscars y que realmente le quedan años luz para que se parezcan en algo. El problema del cine español existe en los fondos económicos que se emplean del Estado para que se pueda llevar a cabo. La virtud del cine americano, es que no existe ningún inconveniente en el capital que se emplee siempre que la película sea buena y arrase en las taquillas.
Pero aún así, no olvidemos, que en España tenemos buenos directores y buenas películas, como por ejemplo, “Los Otros”, “El Orfanato”, o “Mar Adentro”.
En el Nº 0 de la revista impresa que saldrá el viernes a la venta, tendremos dos opiniones sobre el Cine Español. Irene Torres y Estefanía Almario, quiénes han puesto el proyecto en marcha dejarán claro porque hay que fomentar el cine español y porque no.
¿Te lo vas a perder?
Misión Imposible: Protocolo fantasma
Estoy sensible. Hay que vacunarse así que me pongo Misión Imposible: Protocolo fantasma.
Nada mejor para no pensar que chutarnos una de terrorismo, destrucción y caos con un grupo de guap@s salvando al mundo. Da gusto saber que mientras uno vaguea tirado en el sofá, un grupo de superhéroes vestidos de Armani le salvan a uno el culo haciendo cosas que yo no sabía ni que el ser humano era capaz de realizar. Es lo que tienen las misiones imposibles. Pero yo no estudié esa carrera. No debí de dar la nota… O la di demasiado.
Llaman por teléfono. Es un amigo con una noticia: cierran la Ciudad de la Luz.
Para aquellos no orientados, informarles de que no es el lugar donde viven las hadas, ni el sitio al que se dirigía la niña perdida de Poltergeist ni siquiera un barrio residencial para empleados de Unión Fenosa. Algo con tan poético nombre responde a algo tan terrenal como un macro complejo dedicado a la producción audiovisual y situado en Alicante. Gigantescos platós dotados con todo tipo de adelantos tecnológicos, modernas salas de montaje, grandes avenidas para rodar exteriores… Vamos, que cuando lo pusieron en marcha, pensaban que Hollywood se echaría a temblar. Se auguraba que grandes producciones americanas y europeas se darían de leches por venir a hacer sus películas al levante español, y que, después de coger número como en la carnicería, George Lucas, Spielberg, Scorsese y compañía abandonarían Los Ángeles y se vendrían a comer paella con tinto de verano y de paso dejarían pingües beneficios para la Alicante, la comunidad autónoma valenciana y España. ¡Olé! Y mientras pensaban esto, muchos veían pasar grandes camiones llenos de leche para arriba y para abajo… Hoy, la Ciudad de la Luz se asemeja más a esos pueblos del Oeste donde llega el forastero y en la calle mayor observa como el viento se lleva uno de esos matojos secos que siempre se cruzan en cualquier villa fantasma de un western de Sergio Leone y donde no hay ni leche derramada porque esta vaca no dio nunca ni una gota.
Apuesto a que más de uno se ha echado a temblar. ¿Es que éste va a hablarnos de cine español? Sí. He decidido convertir vuestro día de la madre en el día de la madrastra. Y que cada vela aguante su palo.
Que la Ciudad de la luz cierre sus puertas no es significativo. Apenas se han rodado allí un puñado de producciones españolas (la mayoría de carácter local y otras preferentemente del productor Gerardo Herrero que tenía un contrato con ellos para llevarse allí sus películas a cambio de algún tipo de ventajas) Las extranjeras nunca representaron el maná esperado porque ningún productor europeo o americano repitió. Los motivos fueron múltiples: me cuentan los que allí estuvieron que la mala gestión de sus recursos, el afán permanente de sacarle beneficio a todo desde el primer minuto y, lo que es peor, el trato “poco cariñoso” a los profesionales que hasta allí se trasladaban. No se dieron cuenta de que la publicidad (la buena) que te hagan tus clientes es fundamental para que estos vuelvan, lo recomienden a sus amigos cineastas, la cosa crezca y el negocio, o negociete, funcione.
Y digo que no es significativo el cierre porque, simplemente, forma parte de la caída en barrena en la que ha entrado el audiovisual español (en general) y el cine patrio (en particular).
Sin entrar en los motivos que muchos aducen (su baja calidad, su desconexión con el público, su reiteración en los temas de siempre, la baja taquilla…) que puede ser cierto, los motivos son mucho más simples.
El sistema de producción de nuestro cine no ha conseguido encontrar una fórmula adecuada para que se cree una industria. Punto. Y sin industria no se crean productos. Y sin productos no hay cantera de creadores. Y sin una fuente de creadores constante, todo depende de francotiradores y de que estos acierten con sus “tiros”. Convirtiéndose entonces el sistema en un círculo vicioso. Cuantos menos aciertos tienes, menos posibilidades hay de seguir acertando porque se va cerrando el círculo.
Muchos estarán contentos con la desaparición casi por completo de las subvenciones a nuestro cine, por cierto, muy inferiores a la de otros sectores menos productivos de la sociedad y que no se ven tanto. Pero que no canten victoria los partidarios de esta nueva situación. Gran parte de esa “hincha” a nuestros actores y directores proviene de la antipatía a los llamados Clan de la Zeja, estandarte y símbolo del cine español. Que no se engañen, ellos seguirán haciendo sus películas. Los Almodóvar, Fernando León, Isabel Coixet, Alex de la Iglesia y otros que representan a la parte más comprometida del mundillo, rodarán sus nuevas historias este año 2012. Y algunos de “la otra acera” como José Luis Garci y Antonio del Real, ya tienen nuevos proyectos a la vista. Si el PP pensaba que con las nuevas medidas y recortes, acabarían con el virus que suponen “los artistas” (así todos en un saco) se equivoca. El virus se ha hará resistente porque los grandes seguirán haciendo sus películas.
Lo que están consiguiendo con esta nueva política es cargarse la clase media y baja (en presupuestos y nombres, no en talento) del cine español. Miles de personas, técnicos y demás gente que no tiene cara, está perdiendo su trabajo porque, que nadie se engañe, no se vive de las producciones grandes sino de muchas pequeñas. Con esas medidas lo que propician es la desaparición de la “cantera”. Esa de la que salieron cineastas que, guste o no, llevan mucho tiempo vendiendo sus películas en medio mundo. Quizá no notemos ahora de forma directa los efectos de esa política. Pero quizá en una generación, 15 años, lamentemos lo que ahora está sucediendo.
Quizá mucha gente piense que no les necesitemos. Que ya es hora de echarlos a todos a la calle. Que nuestro cine hoy no merece la pena. Pero, recapacitemos: cuando matas algo, no solo pierdes lo que tienes, sino la posibilidad de lo que podrías tener en el futuro. En este país se ha hecho muy buen cine (y pienso que todos los años sale un buen puñado de títulos), pero aceptemos pulpo como animal de compañía y digamos que todas las películas españolas de ahora son una mierda. Piensa que quizá ahora sólo se atraviesa una mala racha. Quizá los profesionales no seamos buenos. O seamos muy cortos. O muy vendidos. O muy… lo que quieras. Pero si ahora nos lo cargamos, se acabará también con lo que podría venir los próximos años.
Para aquellos que no se lo crean, baste recordar que el Siglo XVII convirtió en oro a nuestra literatura… A los genios como Quevedo, Cervantes, Góngora o Lope de Vega, les sucedió un XVIII para olvidar y del que apenas casi nadie recuerda un par de autores. Pero nuestras letras resurgieron con fuerza de forma que el XIX y XX se llenaron de obras maestras en novela, teatro y poesía. Hay añadas de vinos que no son buenas, y no por eso decidimos quemar las vides…
En esas está mi cabeza cuando Ethan Hunt consigue desactivar un misil nuclear dirigido por satélite y que iba a impactar en la costa de USA. El armatoste se convierte en una mierda más que cae al mar y que contribuirá a arruinar la flora y fauna abisal. Final feliz. Los humanos están a salvo. Los peces payaso quizá no. Pero ¿a quién le importa? Solo sirven para dar colorido al fondo del mar.
Tom sonríe. Vale. Vaya misión más imposible de mierda. Cualquiera puede tirarse por un rascacielos de mil metros de altura en mitad de una tormenta de arena, decodificar un satélite espía, disparar a los malos con armas imposibles a la vez que le hace el amor a la chica. Cualquiera.
Ahora si tienes perendengues vente aquí y salva al Cine Español.
Que sí.
Que mañana.
Ya lo sabía yo.
Qué sabrán esos yankees de misiones imposibles
Álvaro Aguado
Redacción Cine y Música
PALMARÉS DEL 15º FESTIVAL DE CINE ESPAÑOL DE MÁLAGA.
Entre el 21 y el 28 de Abril hemos asistido a una de las mayores fiestas del cine español, nos refer
La taquilla del cine español cae un 42%
La taquilla del cine español cae un 42%: ”
‘Balada triste de trompeta’, de Álex de la Iglesia, ha sido rodada en parte en los estudios cinematográficos de Ciudad de la Luz /EFE
La recaudación pasa de 43,5 a 23,5 millones en los primeros cuatro meses de 2012.
La taquilla del cine español ha caído un ‘preocupante’ 42% en lo que va de año al pasar de 43,5 a 23,5 millones de euros, mientras que la cuota de pantalla se ha situado en un 12,9%, según anunció hoy el presidente de la Federación de Asociaciones de Productores Audioviuales Españoles, Pedro Pérez.
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(Via PUBLICO_Culturas.)
Luces Rojas
Hacía mucho tiempo que una película no sorprendía en su desenlace. Antes de verla, algunas las críticas no la apoyaban mucho y esto podía plantear la duda de ir o no ir al cine para ver una película de un director español.
Por suerte, los que decidimos apostar por la película nos llevamos una muy grata sorpresa, Rodrigo Cortés sorprende para muy bien en esta película donde el espectador está metido en la película desde el principio y se sorprende con cada escena.
Los actores hacen un trabajo excepcional, destacando el papel de Robert De Niro como ciego.
En mi opinión, creo que es la mejor película que ha hecho un director español en años y el tiempo la pondrá en su sitio.



