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El actor presentará en Zabaltegui Perlas su última película, ‘Si de verdad quieres…’ distribuida en España por Aurum Producciones.

La 60ª edición del Festival de San Sebastián otorgará este año un Premio Donostia a Tommy Lee Jones, ganador de un Oscar y uno de los más aclamados y respetados actores de Hollywood. Tommy Lee Jonesacudirá a San Sebastián a presentar su más reciente trabajo, ‘Si de verdad quieres…’, película en la que comparte protagonismo con Meryl Streep. El film, distribuido en España por Aurum Producciones, será presentado en la Sección Zabaltegui Perlas del Festival de San Sebastián.

La gala de entrega del Premio Donostia a Tommy Lee Jones tendrá lugar el viernes, 28 de septiembre en el Auditorio Kursaal.

Aurum estrenará ese mismo día en cines la nueva película del director de ‘El diablo viste de Prada’, David Frankel. Meryl Streep y Tommy Lee Jones encabezan el reparto de esta entrañable comedia romántica co-protagonizada por Steve Carell (‘Crazy, Stupid, Love’, ‘Superagente 86′, The Office).

SINOPSIS
Kay (Meryl Streep) y su marido Arnold (Tommy Lee Jones) llevan más de treinta años compartiendo sus vidas. Pero lo que desde fuera parece la armonía y estabilidad perfecta de un matrimonio maduro, se ha convertido en monotonía y tedio para Kay. Echa en falta la chispa de la primera época, el deseo, la pasión, la lujuria… Y decide ponerle remedio apuntándose a una terapia impartida por un famoso sexólogo (Steve Carell) en una localidad llamada Hope Springs adonde la acompañará, bastante a regañadientes, Arnold.

Os dejamos con el trailer de la película.

Tommy Lee Jones

Foto: GETTY

Tommy Lee Jones se volverá a meter en la piel de un agente especial, aunque esta vez dando caza no a extraterrestres sino a criminales humanos. El veterano actor encarnará a un agente del FBI en Malavita, la próxima película de Luc Besson.

El protagonista de Men in Black está negociando su participación en el proyecto de Besson para interpretar a un agente especial que debe velar por la seguridad de una familia muy especial: los Manzoni. Michelle Pfeiffer y Robert de Niro darán vida a este matrimonio que se ve obligado a huir a Francia.

La familia Manzoni, mafiosos estadounidenses, serán trasladados por el FBI en Francia, bajo el programa de protección de testigos. El personaje de Lee Jones será quien vigile a la familia en tierras galas ya que, según recoge Variety, “aunque harán todo lo posible por encajar, las tradiciones son las tradiciones y acabarán haciendo las cosas al estilo de la ‘familia’.

Basada en Badfellas, la novela de Tonino Benacquista, estará dirigida y producida por Besson. El director de León. El Profesional cuenta además con la ayuda de uno de los guionistas de Los Soprano, Michael Caleo, para adaptar la obra a la gran pantalla.

Malavita el sólo uno en la lista de los numerosos proyectos que le esperan a Tommy Lee Jones en los próximos meses. Sólo para 2012 tiene pendientes los estrenos de: Si de verdad quieres… junto a Maryl Streep; Lincoln, de Steven Spielberg; y Emperor, una película rodada en Japón.

Además, el protagonista de No es país para viejos se encuentra embarcado en un proyecto que dirige, escribe y produce, The Homesman

En el año 2005 el director chino Ang Lee sorprendía al mundo con una arriesgada película de título ‘Brokeback Mountain’ (me ahorraré la traducción que tuvo al español). Y digo arriesgada por su propuesta atrevida de contarnos un relato aparentemente atípico para las mentes más conservadoras, cuando no es más que un fabuloso fresco sobre las relaciones humanas en su estado más puro, ni más, ni menos.
La película arranca cuando dos jóvenes, Ennis del Mar (Heath Ledger) y Jack Twist (Jake Gyllenhaal), acuden a solicitar trabajo para cuidar ovejas en las montañas, empleo que requiere vivir continuamente en ellas al cuidado del ganado. Y es aquí, en el idílico paraje que nos muestra Lee, donde surgirá el amor entre los dos muchachos, un amor alejado de toda mirada y de toda sospecha. Esta primera parte estará marcada por la relación de ambos, por ese edén donde el cariño se va conformando, y los sentimientos comienzan a aflorar irremediablemente. Es de admirar cómo Lee construye ese mundo que sólo pertenece a ambos, como si de un lienzo se tratara donde se plasma un amor que anidaba oculto en sus corazones. Y cuando esa relación se conforma, brota como un torrente de sensaciones, igual que los riachuelos de límpida agua que vemos en ese paraje sin igual. La pasión se desborda y Ennis y Jack quedarán marcados para siempre por el lugar que vio germinar y engrandecer su profundo afecto.

Pero su tiempo se acaba, y se ven obligados a separarse, obligados cada uno a volver a sus vidas, Ennis con su novia para formar una familia y Jack a sus rodeos. La despedida es sobria, incluso poco amistosa, fría, pero cuando Jack desaparece en el horizonte Ennis estalla en un arrebato de desesperanza y frustración. Ambos rehacen su vida, incluso se casan y tienen hijos, pero la añoranza y el amor aún vive en ellos, pese al paso de los años sus mentes vuelan a Brokeback, la montaña que los unió. Lee nos muestra a los dos hombres felices con sus vidas, aparentemente normales, pero nos deja entrever un vacío que no son capaces de llenar. Y tras cuatro largos años se produce el encuentro, ese momento por el que ambos tanto han esperado.
Es ese amor que jamás se ve más allá del cine, un amor sostenido, sincero y vibrante. Lee nos regala una historia sobre la esperanza, sobre una pasión cuya llama nunca se apaga, pese a la distancia, pese al tiempo transcurrido.

Y no pueden vivir juntos, Ennis tiene miedo debido a una terrible escena que vivió cuando era pequeño, tiene miedo de los intolerantes, de los que no son capaces de ver que los sentimientos traspasan más allá del sexo, género y creencias. Por ello jamás podrán tener su Brokeback completo. Sólo acuden allí ocasionalmente, a su refugio, a su cielo, y es doloroso. A Jack no le importa, quiere romper tabúes y vivir lo que siente siendo como es, pero Ennis no puede, aún no se atreve.
Y todas estas disyuntivas morales y emocionales Ang Lee las trata con la sutileza que requieren, con la sensibilidad y a la vez la dureza que la situación de los dos amantes viven. No hay artificios, no hay trampas, el guión fluye perfectamente para contarnos una historia cuyo desarrollo no necesita prisas, los grandes relatos se cuentan así, con premura, con templanza.

Pero como todo lo que toca eso que llaman amor, la tragedia, el drama llega para romper la dicha, y es aquí cuando Lee nos ofrece secuencias con una fuerza aún mayor de lo que nos había enseñado anteriormente. El tratamiento de las imágenes y el gran trabajo de reparto ensalzan un segmento final absolutamente maravilloso, triste y nostálgico. Los momentos en soledad, y quizás de arrepentimiento, invaden el corazón de ese hombre que se siente solo, despojado del gran amor de su vida. El tratamiento emocional es superlativo, y, por ejemplo, la excelente secuencia en la casa de los padres de Jack es sencillamente inolvidable.

‘Brokeback Mountain’ es una película que no se olvida, sus poderosas imágenes, su valentía, su pasmosa facilidad para hablarnos de las relaciones humanas y las oportunidades perdidas, quedan grabadas en la memoria de los que amamos el cine y el arte en general. Quizás su tratamiento pausado eche para atrás a muchos, pero esta historia no tiene otra forma de ser contada, Lee toma el timón con pulso firme para deleitarnos con un bellísimo relato que va mucho más allá de los convencionalismos que hoy en día son dueños de la mayoría de producciones.

Rescatemos a Spike Lee

may-9-2012 By cinefilo

El plan perfecto y When the levees broke: a requiem in four acts son las dos últimas producciones de Spike Lee que se proyectaron por estas latitudes: los exhibidores porteños estrenaron la película de ficción en 2006 y el servicio de TV paga emitió el telefilm en 2008. Desde entonces, ningún trabajo posterior encontró espacio en nuestras pantallas, y nuestra prensa especializada pareció olvidar al hacedor de las impactantes Bamboozled, Haz lo correcto, Jungle fever, Malcom X.

Por ejemplo, supimos poco y nada de la suerte que Red Hook Summer corrió en el Festival de Sundance que tuvo lugar en enero pasado (según este comentario publicado en IMDb, la crítica norteamericana le dedicó reseñas muy dispares). Meses más tarde, también pasó desapercibida la visita de Lee a Dilma Rousseff a propósito de un futuro documental sobre el crecimiento socioeconómico de Brasil.

Dicho esto, existe un segundo proyecto que podría revertir la indiferencia de nuestros medios: la eventual remake de Oldboy. Por un lado, llama la atención la ocurrencia de retomar la escalofriante película del coreano Chan-wook Park; de hecho cuesta imaginar una adaptación que iguale, mucho menos supere, la versión original (entre otras razones porque los norteamericanos suelen malograr los relatos de terror asiáticos). ¿Acaso Spike marcará una excepción?

Por otro lado, el realizador convocó a Sharlto Copley para encarnar al villano (revista Variety dixit). Sin dudas, éste es un buen gancho pues el actor sudafricano caló profundo en la memoria de quienes valoraron la controvertida Sector 9; por lo tanto es probable que más de un compatriota quiera volver a verlo (nuestras pantallas lo mostraron por última vez a mediados de 2010, cuando encarnó a Murdock en la versión cinematográfica de Brigada A).

Según The Film Stage, Red Hook Summer se estrenará en los Estados Unidos el 10 de agosto próximo. Por ahora éste es el único avance disponible en la Web.

Tres meses suena a tiempo suficiente para que los rumores en torno a Oldboy sigan creciendo y se conviertan en información digna de publicar y comentar. Con suerte nuestros periodistas especializados se sentirán compelidos a participar del debate sobre le pertinencia de versionar a Chan-wook Park, y entonces acordarán rescatar del olvido a Spike Lee e incluso presionar para que nuestras salas comerciales vuelvan a exhibirlo.

Entrevista con Ang Lee

abr-29-2012 By cinefilo

Omar G. Villegas

NUEVA YORK (diciembre de 2005).- Su complexión menuda y su trato amabilísimo contrastan con su mediático y luminoso título de director “Clase A” de Hollywood.

Ang Lee no se comporta como otros iconos del cine contemporáneo. En él no hay displicencia o un ego desbordado, más bien es sencillo, casi tímido, y su genialidad se filtra en su plática.

El realizador de origen taiwanés recibió hace unos días en esta helada ciudad a EL UNIVERSAL, durante la promoción de su proyecto más reciente Brokeback mountain, adaptación fílmica del cuento homónimo de la ganadora del Premio Pulitzer, Annie Proulx.

Esta conmovedora historia de amor, que se ha convertido en el filme más premiado y halagado de la temporada, sigue el tortuoso destino de un par de vaqueros de origen humilde que se enamoran en el rudo y machista oeste de los Estados Unidos de los 60.

Cuando escucha el nombre de México, Lee dibuja una amplia sonrisa y se entusiasma.

“Estoy disfrutando mucho la promoción de la película. Espero llegar a México. Es un lugar al que quiero ir”, diría durante la charla el cineasta de 51 años afincado en Nueva York.

El director de Sensatez y sentimientos, El banquete de bodas (también con temática gay y ganadora en 1994 del Oso de Oro de Berlín) y El tigre y el dragón (que en el 2000 ganó el Oscar como Mejor película extranjera) se ve feliz, y no es para menos.

Con Brokeback Mountain tiene otra vez al mundo a sus pies y recuperó su gusto por el cine, cuando apenas hace un par de años, deprimido, estuvo a punto de retirarse después de haber filmado Hulk, que logró críticas adversas y una taquilla realmente raquítica.

Durante las últimas semanas Lee ha respondido con paciencia decenas de preguntas relacionadas con un mismo tópico: las escenas de pasión entre sus jóvenes protagonistas (Jake Gyllenhaal y Heath Ledger); pero esta vez se tomó unos segundos para hablar de su obra.

- ¿Qué tipo de historias le interesan actualmente?

- Algo dramático, como siempre.

-¿Trabaja en un nuevo proyecto?

- Ahora no tengo nada en mente. Tengo un par de proyectos en mi cabeza, pero aún estoy leyendo. Las posibilidades son en inglés y en chino. Nada en concreto. No sé todavía lo que voy a hacer el próximo año.

-¿Cómo es hoy su relación artística con China?

- Quiero filmar algo que me ayude a entender China, que es de donde vengo. Algo que aborde mi relación con la historia de China y la China actual, como colectividad e individuo. Realmente estoy muy interesado en esa herencia única tanto de China como de Taiwán, y también de Estados Unidos. Necesito algo que confronte, y todo el tiempo que filme películas seguiré con esa idea: confrontar.

(Texto para El Universal, diciembre de 2005)