Cinemascope

Cine , Cartelera de Cine, Estrenos, Actores y Actrices

Interesante de nuestros patrocinadores

Oscar 2013

ene-6-2013 By cinefilo

Poco falta para que se conozcan los nominados de los premios más importantes del cine norteamericano (y mundial, para que mentir): los Oscar. Ante dicho acontecimiento me dispongo a exponer los que son, en mi opinión, los grandes favoritos para ganar la preciada estatuilla:

Mejor película: el duelo estará reñido entre Lincoln y La Hora Más Oscura (Zero Dark Thirty), aunque si tuviera que decidir por alguna elegiría la segunda; desde la sobrevalorada En Tierra Hostil me he dado cuenta de que los americanos aprecian mucho las películas que ensalzan sus fuerzas especiales. Las otras candidatas, aunque con menos posibilidades, son La Vida De Pi, Argo y The Master. 

Mejor Actor Protagonista: aquí no tengo duda; Daniel Lay-Lewis ganará su tercer Oscar por su papel en Lincoln. Según la crítica, su papel basado en el presidente norteamericano más importante de la historia pasará a la eternidad como una de las mejores interpretaciones de todos los tiempos.

Mejor Actriz Protagonista: esta ya es más difícil. La verdad es que me gustaría que fuera para Jennifer Lawrance por El Lado Bueno De Las Cosas, sobre todo porque es una magnífica actriz y porque me gusta que premien a películas así. También estaría bien que premiaran a Naomi Watts por la española Lo Imposible (la verdad es que hace un papelón). Las otras candidatas son Helen Mirren por Hitchcock y Jessica Chastain por La Noche Más Oscura (Zero Dark Thirty). 

Mejor Actor de Reparto: esta es una de las categorías más abiertas. Encontramos papeles para todos los gustos y colores. Esta Philip Seymour Hoffman como el “maestro” de The Master, un personaje lleno de contradicciones. Está Robert DeNiro con su primer papel interesante en más de una década. Está Leo DeCaprio con su papel de villano en la nueva película de Quentin Tarantino (ya se ha llevado el premio del Nacional Board of Review). También encontramos a un Matthew McConaughey con ganas de reivindicarse como un stripper madurito y avaricioso en Magic Mike. Y por último, en el grupo de candidatos, también encontramos a nuestro Javier Bardem, que con su papel de villano en el último Bond podría recoger su segunda estatuilla después de ganarla por No Es País Para Viejos. 

Mejor Actriz de Reparto: esta carrera parece todavía más abierta que la de actores secundarios. A priori, parece que Hathaway parte con una muy pequeña ventaja: cuentan que su desempeño musical en Los Miserables es espectacular. Sin embargo, la veterana Sally Field, como la abnegada esposa de Lincoln también ha recibido una cascada de elogios de la crítica; algo parecido a lo que ha vivido Amy Adams, que podría ser la tapada del grupo con su magnífico trabajo como la Lady MacBeth de The Master. Por último, la Academia podría hacer un guiño al público joven y nominar (y quién sabe si premiar) a la teen idol Kristen Stewart por su trabajo en On the Road, la adaptación de la mítica novela de Jack Querouac. 

Mejor guión adaptado: seguramente sea para La Vida De Pi, sobretodo por la complicación de la adaptación de este extraño libro filosófico. También puede competir El Hobbit: Un Viaje Inesperado.

Mejor guión original: espero y deseo que ya que la Academia nunca premia a gente como Tarantino (solo hay que ver los Oscar de 1994), al menos este Oscar sea para Django Desencadenado; aún no he podido ver la película, pero he leído que es brutal.

[BSO] El Hobbit: Un viaje inesperado

ene-5-2013 By cinefilo

El motivo por el que ayer puse la canción de los créditos de El Hobbit no es solo que me gustase mucho, también porque no he parado de escuchar la banda sonora completa desde que vi la película. En realidad y sin tener en cuenta mi canción favorita de la BSO de ESDLA, que es Riders of Rohan, lo cierto es que me ha gustado más esta banda sonora que la de la anterior trilogía.

BSO El Hobbit

 

Quizá esto que digo sea sea porque es más “escuchable” fuera del contexto de la película o porque tiene un tono menos oscuro, no lo se. También es verdad que habrá que esperar a que salgan las otras dos partes para ver la obra completa. Pero no dudo de que serán también geniales. Mi reconocimiento a Howard Shore por esta BSO que me pone lo pelos de punta cada vez que la escucho. Para escucharla solo tenéis que pulsar sobre la imagen o en este enlace, que os llevará directamente al álbum en Spotify (ese regalo del cielo).

Hay que conformarse con poco. A esta altura, aunque no resulte un pensamiento demasiado positivo, no parece exagerado pensar que el cine apunta mucho más hacia atrás que hacia adelante. Que El artista haya ganado el Oscar como mejor película del 2011 fue todo un síntoma: Hollywood se miró a sí mismo porque se quedó sin ideas. Algo de eso también pasa con el espectador despierto, que quiere más: prefiere ir hacia la historia del cine que hacia lo que viene o va venir. Sencillamente porque, por diferentes razones, las diferencias de calidad  son muy grandes.

El cierre del cine Arteplex Belgrano fue un golpe duro como también lo había sido el adiós a mi videoclub Newfilm, el año anterior. No parece una casualidad que dos lugares con características similares (ámbitos con público bien marcado, menor pero siempre fiel) hayan dejado de existir en menos de un año. Aunque las cifras indican que el 2012 fue de gran éxito en cuanto a entradas vendidas, la realidad es que la gente va a ver películas y no cine. ¿Qué quiere decir? Que la enorme cantidad de público que fue a al cine el año pasado se reparte en no más de diez películas. De esta forma, el mercado se achica y aburre. Así, el Arteplex Belgrano deja de existir. Los espacios físicos para ver cierto tipo de filmes son cada vez menores. Por eso es que hay que estar atentos y saber atrapar a esos estrenos que brillan por su maestría. Suelen estar poco tiempo en cartelera y son ignorados por las masas.

Este post es un humilde intento de acercar lo mejor del 2012 para Crónicas de calle a aquellos que intentan no ser devorados por una industria inflexible e intolerante. Una segunda oportunidad de ver lo mejor del año.

-El chico de la bicicleta, Jean Piere Dardenne y Luc Dardenne. Cyril tiene unos 14 años. Abandonado por su padre, lo único que tiene es una bicicleta. En realidad, ni eso. Su papá la vendió para escaparse con algo más de dinero. Aunque él lo niega, lo sabe. Está solo. Intenta mostrarse duro y poco amigable, pero no pretende otra cosa más que hablar con alguien. Y que lo abracen. Cyril es un personaje extraordinario inmerso en una historia muy bien contada; dura pero no empalagosa. El espectador sentirá ganas de comprarle una bicicleta y luego acompañarlo en el camino. Pero la vida, real y cruda, se cruzará en todo momento y dejará un mensaje claro: “Esto no es un cuento de hadas”.

bibicleta

-La separación, Asghar Farhadi. Un conflicto familiar en una sociedad cerrada y prejuiciosa. Un mundo repleto de miedos, intolerancia y falta de entendimiento. Un relato vibrante con una extraordinaria denuncia a las formas de vivir en Irán. Excelentes actuaciones. Esta película ganó el Oscar a mejor film de habla no inglesa en 2011.

separación

-El puerto, Aki Kaurismaki. Una clase perfecta de cómo hacer una película simple, sin demasiadas ambiciones más que contar una historia entretenida y que deje algún tipo de enseñanza. En este caso, Kaurismaki bucea por las clases bajas de Francia y golpea a la sociedad de ese país con respecto al perseguimiento y prejuicio a los inmigrantes. Por otro lado, también muestra la solidaridad y unión de un grupo de personas que debe luchar en el día a día. Tierna y divertida.

elpuerto

-Moonrise Kingdom, Wes Anderson. Una historia de amor entre dos chicos. ¿Existe el amor entre chicos? Es una de las preguntas que parece plantear Wes Anderson, que con esta película vuelve a mostrarse como un director distinto a la hora de filmar pero también sensible para contar algo específico y sin irse de foco. Cada plano luce lindo y perfecto, por lo que cada tanto suena algo artificial pero no por eso menos emotivo. La habitual locura de los personajes de Anderson queda reducida de manera brillante a dos soñadores entrañables como Susy y Sam. A la altura de Los excéntricos Tenenbaums y Viaje a Darjeeling.

moonrisekingdom

-Elefante blanco, Pablo Trapero. Como a él le gusta, Trapero vuelve a pisotear las conciencias de varios y presenta un mundo (con una mirada totalmente subjetiva y hasta pequeña) ignorado por muchos. Preguntas, la mejor manera de pensar una película (como Elefante blanco).

elefanteblanco

-Esto no es un film, Jafar Panahi. Una verdadera obra maestra. Panahi es un director iraní que acaba de salir de prisión, condenado por “traicionar” a su país por filmar en otras partes del mundo y mostrar aspectos de Irán no permitidos, y sólo puede recluirse en su casa hasta que se termine de resolver su situación judicial. Panahi sueña cómo será su próxima película, juega a ser director en el living de su casa mientras aclara a quien lo filma, Mojtaba Mirtahmasb, que eso no es un film. Da un sentido extraordinario de lo que es la libertad: casi nunca se puede quitar. Una conmovedora declaración de principios.

thisisnot

-Argo, Ben Affleck. Sin dudas, lo mejor que salió de la cantera de Hollywood. Pese a la inexpresiva actuación de Ben Aflleck (con esta película parece más que obvio que debería dedicarse sólo a la dirección), la película es fuerte y cierra por todas partes. Relata un conflicto histórico, la toma de la embajada de Estados Unidos en Irán en 1980, con detalles que valen la pena mostrar y hacen que el relato sea sólido. Se transmite permanente tensión y suspenso. Una película bien lograda, con momentos dramáticos pero también divertidos (¡Argo fuck yourself!).

argo

-El hobbit, Petter Jackson. Aunque era imposible llenar las enormes expectativas, el gran Peter Jackson logra que la Tierra Media vuelva a cobrar vida. Una película con enormes ambiciones que no se queda corta en lo que se propone: efectos especiales espectaculares, escenografías impactantes y secuencias de acción atrapantes. Con algunas salvedades, el director panzón, talentoso y apasionado lo hizo otra vez.

GandalfHobbit

-Los mejores estrenos del 2011

Las patatas fritas sabor jamón molan, las cosas como son. Ese aroma maravillosamente aumentado químicamente que se extiende alrededor, esa crujiente textura, esa bolsa que arrugas mil veces pensando que no tiene fondo… qué snack más estupendo para ver un partido, o para simplemente pasar el rato en el sofá…. pero joder… no para ir al cine.

Acudir a las salas a ver una película se está convirtiendo en lo que podríamos llamar un “artículo de lujo”, si tenemos en cuenta el (incesante) incremento del precio de la entrada, el gasto que nos supone desplazarnos hasta allí, etc… pero no importa, como amante de este arte, corres con dichos gastos con tal de ver la película elegida con la mejor calidad posible. Sin embargo, a pesar de que en la ecuación ha entrado la proyección en HD, las butacas mejoradas y el DolbySorround…también entra en juego la falta de educación de muchos de los asistentes.

Hace unos días fuí (…otra vez…) a ver “El Hobbit”, y madre mía… ¡la gente cantando! ¡Tenía detrás a unos chavales tarareando la banda sonora al ritmo de las carreras de Bilbo! … Por supuesto también se cumplió el clásico de tener cerca al grupito que A VOCES va comentando los “fallos” de la película con respecto al libro, los amantes de toda la comida crujiente existente… Hace unos años, recuerdo que en el cine veías a la gente con palomitas, regalices y poco más… Ahora el menú que puedes observar a tu alrededor consta de: Palomitas, nachos, cortezas de cerdo, patatas fritas, pipas, pistachos… Crees que con ello ha llegado el momento de protagonizar un momento Kill Bill con los que te rodean, pero no… llega alguien que lo supera… el que se sienta a tu lado con una docena de sandwiches que acaba de comprar a la entrada… de chorizo, de mahonesa con huevo, de jamón serrano… vamos, todo lo necesario para que no soportes el olor mientras intentas centrarte en la película.

Viendo “El Hobbit” me percaté también de un nuevo fenómeno, el de salir cada quince minutos en manada para fumar. Tener que ver pasar delante de tí y de la pantalla a un grupo de cinco chavales durante toda la película y comentando en voz alta el frio que han pasado mientras “echaban el piti”, pues vaya… saca bastante de la película.

Una de mis anécdotas predilectas  de “desgraciados en una sala”, fué viendo “Los Vengadores”, en cuyo pase, en pleno discurso de Nick Fury, gran parte de la sala se levantó para ponerse a aplaudir…

Ver una película así, obviamente no es cómodo para mí… pero para esa gente… joder, es que tampoco puede serlo!!! Es imposible que haciendo ruido, hablando, entrando y saliendo continuamente, etc… disfrutes de algo que exige atención y un grado de compromiso.  Imaginaos a una de esas personas con su pareja en la intimidad de su hogar… ha puesto velas,  una música relajante, ha perfumado la estancia con los pétalos de rosa que ha esparcido alrededor de la cama… el escenario ideal para mostrarse su amor físicamente….. pues justo en ese momento me encantaría entrar de una patada en la habitación golpeando un bombo y cantando a gritos una jota aragonesa, para que supieran lo que jode.

A todas esas personas, querría dedicaros unas breves palabras…. estoy totalmente en contra de la piratería, pero hasta que vuestras madres y padres (si sabéis quienes son) os enseñen un poquito de educación… que bien estáis bajandoos las películas en vuestra puta casa…

 

foto_0000000620121227165218Carlos Salazar – foto: https://twitter.com/slz_

La lista es tan larga como insólita. Los críticos de cine Ascanio Cavallo y Antonio Martínez se dieron el trabajo de compilar exhaustivamente y comentar por qué la imagen de Chile apunta a lo exótico y lo agreste en el cine internacional.

“Chile en el Cine: la imagen país en las películas del mundo”, es una nueva pista en esta búsqueda sobre la influencia de la larga y angosta faja de tierra que también se ha adentrado en la industria del cine internacional. Más que un listado de películas, el texto firmado por los críticos de cine Ascanio Cavallo y Antonio Martínez es una investigación sobre el imaginario mental de nuestro país, la idea colectiva sobre la forma en que uno se ve, versus la impresión generada y le promedio de éstas dos imágenes. Todo a través de las postales móviles del séptimo arte.

Portada_OK_PRINT.inddOriginalmente ideado para ser un artículo universitario, la obra terminó acumulando un total de 2 mil películas para analizar, de las que debieron seleccionarse no más de 500 en virtud del espacio de lo que se espera sea una entrega por volúmenes.

Antonio Martínez tiene sus dudas sobre la percepción general de que Chile sea un país bananero para otras culturas como la norteamericana, que apenas puede encontrar su país en un mapa. El crítico piensa que reuniendo todas esas ideas y clichés, algo puede sacarse en limpio. “En la síntesis tan reductiva que hace el cine extranjero, hay verdades. Esas largas verdades que nos han enseñado en Chile de cómo somos nosotros y de cómo nosotros creemos que somos y como nos miran esas dos fuerzas, encuentran una verdad. En una materia tan cultural y externa como el cine, aparecen las partículas de Chile y probablemente en esas zonas también hay algo de verdad”, piensa.

“Podríamos llamarlo un territorio en proceso y aún inacabado”, agrega el crítico. “Es al fin del mundo donde existen todas esas cosas posibles: un dios germinando, monstruos y una tierra en movimiento que entrega tanto producto y misterio”, dice sobre la mítica Isla de Pascua, la tradición oral chilota o también lo insondable del universo que es visto desde Chile como sede gracias a sus observatorios de clase mundial.
afuera del mundo

Ascanio Cavallo, coautor de la obra que proyecta un segundo tomo para el año entrante dirigida más hacia los personajes y la política, también confiesa una virtud teologal de esa idea internacional que genera Chile hacia afuera, “Si somos el lugar más lejano en el mundo –dice- En ese sentido también nuestra cultura va asociada a la literatura de los confines y rincones extremos de la tierra. Algo un poco teologal”. Asimismo, indica que el Cabo de Hornos chileno es el Maelstrom de los noruegos y Moby Dick, un animal mitológico que va conformando esa idea de “lo que está más afuera”.

Sin embargo, para él sí hay una diferencia entre cómo nos perciben en una cultura y otra. “Los atributos siguen siendo los mismos, la única diferencia es que los países vecinos tienen una opinión más fuerte dice sobre el cine boliviano, Peruano y Argentino que sin embargo no generan diferencias significativas respecto a las menciones a Allende o Pinochet que se hacen ahí”, dice.

Películas como las que firma Oliver Stone o Costantin Costa Gavras son una raya en el agua respecto a éste prejuicio hacia “lo chileno”. “Son películas puntuales”, acota Cavallo quien reconoce que si se trata de grandes montañas o dictaduras, Chile es el blanco escogido por el cine internacional.

Ante la duda sobre éste valor de pertenencia que le asigna la audiencia a la presencia de nuestro país en el cine internacional, Cavallo recuerda a otros que lo han explicado antes que él. “Raúl Ruíz decía que el único tema de los chilenos es Chile, supongo que tiene que ver con eso y si lo consideras, es más común que la gente no venga a Chile, sino que el chileno es el que viaja a otros países”, agrega.

Martínez rescata otra idea más amplia y extendida: “Somos el último lugar también como santuario que genera el típico carácter chileno y que se mueve entre una idea de hombre aislado”, dice sobre una
escenario irrepetible

El cúmulo de referencias contempla referencias a películas como Mr Arkadin de Orson Welles (donde se dice que Chile es el lugar donde mejor podría esconderse un criminal), la comedia Loco por Mary o la caída de dos naves extraterrestres en Santiago para “La Guerra de los Mundos”

foto_0000000220121227165218Incluso menciones a viñetas de caricatura como “El Gato Félix” donde el popular personaje rehúye el paisaje chileno para pasear por Sudáfrica son parte del libro. El tándem de autores destaca otras apariciones menos conocidas como el avión Pedrito, creado por Walt Disney o el pingüino Pablo que desea abandonar su hábitat. La cordillera, el clima y el paisaje son gran en gran medida los protagonistas de este ideario internacional con el que Chile es conocido.

“Por ejemplo la cordillera es un lugar terrible. Cuando piensas en los Himalayas, no sólo te hablan de grandes alturas sino de la presencia del budismo. Al contrario, como se aprecia en películas como “Viven”, la montaña chilena es una montaña sin Dios, donde alguna vez un grupo de hombres, y hermanos debieron comerse a un compañero dándole un sentido religioso a esa comulgación, donde simplemente la presencia divina no existe”, piensa Cavallo.

“Con las raras excepciones de los despistados que alguna vez le asignaron climas tropicales Chile aparece atado a la cordillera nevada, la antártica helada y las bajas temperaturas”, creen Martínez y Cavallo quienes también antologan la idea de que en los años 40 el chileno era para el gran público extranjero descrito como un personaje “flojo y emocional”.

“Desgraciadamente muchas de esas películas son malas, la mayoría. Hay de todo, pero lo que el cine percibe generalmente es que Chile es un país que está muy, muy lejos. Eso a veces es humorístico y otras muy dramático”, dice Cavallo.

Por su parte, Antonio Martínez rescata otras apariciones más optimistas como la de la película de 1942 “Bailando se hace el amor” (“You Were Never Lovelier”) donde Xavier Cougat interpreta la canción de Nicanor Molinare “Chiu Chiu” y hasta Fred Astaire mueve la cabeza al ritmo de un tema nunca mejor filmado, piensa el crítico.

Una canción de Nicanor Molinare en una Película de Fred Astaire de 1942

http://www.lanacion.cl/chile-en-las-peliculas-un-pais-bananero-al-fin-del-mundo/noticias/2012-12-27/165218.html