Cinemascope

Cine , Cartelera de Cine, Estrenos, Actores y Actrices

Interesante de nuestros patrocinadores

Resucitar a Marilyn

ago-4-2012 By cinefilo

Texto: El gallo cojo /

Se cumplen cincuenta años de la muerte de una imagen, un recuerdo, un símbolo. Podría ser la encarnación de todos los deseos, la profundidad de una  idea de mujer expresada sobre la  superficie de una pantalla, capaz de asimilar todos los mitos, todas las leyendas de ese cruel y maravilloso siglo XX.

Era el rostro acuñado de América, un invento para los perdedores, un signo arcaico y remoto donde cualquier hombre podía encontrar consuelo. Encandiló a la América popular y sedujo a la otra América, la intelectual. Cada hombre que ocupó su vida era un ensayo, una idea que desembocaba en un fracaso. De aquel ensayo sentimental nos queda una mujer que aprendía de la vida todo lo que era necesario: un poco de cariño, un poco de sexo,  y con suerte, era probable que encontrara algún día el amor. Parece ser que no fue así. En cualquier caso, logró que el planeta la amara. Pero ya sabemos que ese amor nunca es suficiente.

Me resisto a leer los Fragmentos escritos por Marilyn Monroe publicados hace un año por Seix-Barral. O quizá sucumba a la tentación y me regocije una vez más, confirmando de una vez por todas algo que no me interesó nunca: que la rubia platino era adicta a la poesía. La prensa  no ha tardado mucho en publicar algunos extractos de sus diarios y algunos versos de escasa calidad que sólo un hombre despiadado se atrevería a juzgar con motivo de ese extraño aniversario. Sin embargo, nada de eso podrá alterar lo que ha significado hasta hoy, pues Marilyn ha sido la memoria periodística de un sexo, un enigma permanente sin solución posible, el encanto de un orgasmo plasmado en celuloide, antes de que una dosis excesiva de nembutal forjara definitivamente su leyenda. Y si la leyenda es más interesante que la verdad, siempre publicaremos la leyenda.

Era bonita, joven y atractiva, como cualquier chica de Hollywood, pero con una fuerza insólita para la interpretación. John Huston recordó en sus memorias el rodaje de Vidas rebeldes junto a Clark Gable y Montgomery Clift: «Cuando no estaba aturdida, no actuaba: quiero decir que no fingía las emociones. Era algo auténtico. Se metía hasta el fondo de sí misma, encontraba esa emoción y la hacía aflorar a la conciencia. Es posible que en eso consista toda interpretación realmente buena».

Ralph Greensom, su psiquiatra, contó que estaba tan acostumbrada a hablar de la muerte y que se había convertido en el tema más interesante de su vida social. En el fondo, era una diosa tan frágil como una estatua de arcilla que se deshace entre las manos si uno siente la tentación de acariciarla. Aunque estaba forjada como un sueño erótico que escondía el eterno tesoro bajo las faldas, aspiraba a vivir sencillamente en un hogar, vestida de cualquiera. ¿Vestida de cualquiera? «Jamás he tenido un hogar. Uno auténtico, con mis propios muebles. Pero si alguna vez vuelvo a casarme y gano mucho dinero, alquilaré un par de camiones para pasar por la Tercera Avenida y comprar toda clase de cosas locas. Compraré una docena de relojes de pared, los pondré en fila en una habitación y los tendré a todos marcando la misma hora. Eso resultaría muy hogareño, ¿no crees?»

Le gustaba pensar que terminaría siendo esa clase de mujer que se acostaba con los Kennedy y que, aun así, podía ser confundida con otra rubia en alguna otra parte del país. El escritor mexicano Rafael Ramírez Heredia, completamente borracho, me confesó una noche en el viejo Savoy que sólo podía imaginarla en la cama de un motel situado en la frontera, oculta tras las gafas y tan pálida que podría pasar por una muñeca de cera. «El último hombre que se acostó con ella también era mexicano. Yo hablé con él. Aquel tipo me dijo que su bragueta se había convertido en una especie de domicilio habitual antes de que el suicidio le concediera a la rubia un código postal para toda la eternidad». De manera que la ambición terminó siendo un cadáver sin sepultura abrazada a la muerte, esa que se escribe con M de Marilyn.

 

 

1988. “La última tentación de Cristo” de Martín Scorsese. El lado humano del Mesías. ¿Qué sucedería si a Jesús, no se le hubiera revelado su misión, de golpe?, ¿Si ésta se le fuera descubriendo por partes?, ¿Qué hubiera ocurrido si al no saber exactamente cuál iba a ser su destino final, hubiera tenido los miedos, las dudas e incluso las tentaciones de un hombre común?

El inusual argumento nos describe a Jesús inicialmente como un carpintero que talla cruces al servicio de los mismos romanos; por ello su pueblo lo desprecia. La misión de salvar a los hombres se le manifiesta en un principio a través de pesadillas y dolores que le obligan a buscar ayuda espiritual. En una comunidad religiosa obtiene su primera señal, cuando uno de los estudiantes le indica que está bendito de Dios y su cuerpo es purificado; este mismo religioso le pide que regrese a la comunidad de los hombres y comience a predicar.

Jesús lo hace y empieza así su gesta; en un incio se halla preocupado por lo que tiene que decir, sin embargo, una vez que comienza, las palabras fluyen, inspiradas obviamente por Dios. El pueblo judío no es el mismo que podemos ver en otras cintas, no es una mansa oveja que se deja guiar; aquí, ese pueblo insulta al Mesías, le arroja objetos y lo tacha de loco. Jesús conoce al Bautista, quien duda también en un inicio sobre la autenticidad del Hombre-Dios y le aconseja ir al desierto en busca de una guía divina; allí, es tentado por Satanás, no excatamente como en los evangelios, sino a través de simbolismos meticulosamente escogidos, plasmando la tentación de la carne en una serpiente, la del poder en un león y la del ego en una intensa llama.

Superadas estas pruebas, Jesús regresa con los hombres una vez más, dispuesto a hacer la guerra; pero su guerra no es contra Roma, como sus seguidores creen, sino contra los demonios que habitan en los hombres. Muchos de los pasajes de los evangelios están retratados aquí, mas no desde una perspectiva idealista y religiosa, sino desde el enfoque meramente humano, mostrándonos a un Mesías incierto que se sorprende incluso de su capacidad para realizar milagros y tiene dudas sobre su verdadero destino.

Finalmente, una sucesión de hechos, algunos bíblicos y otros de la pluma imaginativa de Nikos Kazantzakis (autor de esta novela que más tarde le costaría la excomunión), conllevan al desenlace por todos conocido: Jesús es traicionado y conducido en un vía crucis hasta el Gólgota. Es ahí donde la cinta halla su climax, donde la última tentación llega a Cristo en forma de un “viaje” que le permite examinar la alternativa de la vida humana, con esposa, hijos, miedos, dolor e incluso, con pecado.

La película desde su inicio halla un nicho en el espectador, al abrir con una frase identificable e intensa: “…La mayor lucha en esta vida, sucede entre la carne y el espíritu, y es el alma humana, la arena donde estos dos ejercitos siempre suelen chocar…”

Mi primera tentación a la hora de afrontar la crítica de “Melancholia” fue la de reflejar que le sob

Es la historia de una pareja casada que, aunque separados por una noche, se enfrentan a la tentación

ALLI TODO SIGUE IGUAL

sep-11-2011 By cinefilo

La tentación vive arriba (versión Kabúl)

Despúes de tantas y tantas muertes, practicamente nada ha cambiado; ¿Aque fuimos allí? demasiado duro para contarlo.