Cinemascope

Cine , Cartelera de Cine, Estrenos, Actores y Actrices

Interesante de nuestros patrocinadores

Niños para los zombies

ene-4-2013 By cinefilo

El mundo de NormanLos zombies no son la manera más usual de atraer niños a las salas de cine. Pero es cierto que entre los méritos de este pequeño Norman está el de dulcificar el mundo de los muertos vivientes, aunque estos mantengan intactas las ganas de comer cerebros.La película presenta varias novedades y una es justamente esa: utilizar el el terror, lo sobrenatural y el miedo como premisa e hilo conductor de la fábula, que eso es al final.

Se trata de una película que plasma un cuento para niños, de esos que ensalzan el compañerismo y la belleza interior que anida en cada persona por muy rara que ésta le pueda parecer al resto. En este sentido no difiere mucho de la legión de cintas de animación que se estrenan a lo largo del año y que acaban relegadas a un olvido más o menos rápido. Puede que ese sea el destino de ‘El asombroso mundo de Norman’, por mucho que de partida sea más original que el resto.

Para niños, sí, pero con una narración más pensada para el público adulto. Uno -mayor (mucho) de 18- puede acompañar a sus sobrinos al cine pensando que verá una película de dibujos más. El pequeño en cuestión saldrá encantado con lo que ha visto pero, a mi juicio, difícilmente sabrá o podrá apreciar el inmenso trabajo que trasluce en cada fotograma. Ese ‘medio camino’ entre un guión más clásico y una forma de plasmarlo tan bella no le viene bien al conjunto y a su posible futuro.  Incluso en la propia cinta parece haber una fractura que señala esto, en ese momento en el que la acción comienza a acelerarse, coincidiendo con el ensombrecimiento de la narración. O lo que es lo mismo: la parte más ‘adulta’ de la misma. Si recuerdan ‘Pesadilla antes de Navidad’ de Tim Burton, que utiliza la misma técnica, seguro que comprenderán lo que digo: aquello estaba dirigido a adultos y por ello estaba más definida. A eso me refiero con lo de ‘medio camino’.

MInuciosidad extrema a la hora de crear los personajes y sus expresiones

Son las paradojas del ‘stop-motion’. Es una técnica que pone en pantalla una estética preciosa, artesanal, mágica, como si una maqueta cobrara vida. No hay trucos. No hay efectos digitales en los que se base la cinta y aunque en la comparación con casi cualquier estreno de animación de la actualidad salga perdiendo, posee un innegable aura de calidez. Pero claro, ese aspecto ‘cutre’, cuando en la cartelera hay carismáticas sagas o ultratecnológicos reclamos, acaba por decantar la balanza: un niño suele mirar a la luz más brillante. Y el mundo de Norman, precisamente, es oscuro, en sentido figurado y literal.

La historia gira en torno al 300 aniversario del juicio y posterior ejecución de una bruja en una localidad de Massachussets. Con motivo de la fecha, su maldición se activa  y los muertos salen de sus tumbas para sembrar el caos y el terror. El único que podrá salvar al mundo es Norman, un niño tachado de extraño y, como tal, marginado por compañeros e incluso familiares, que tiene el poder de ver y hablar con los espíritus. Este don permitirá hacer frente al apocalíptico problema, lo que de paso permitirá que esa comunidad que le señala por su rareza pase a valorarle por lo que de verdad es.

Moralejas, como en toda historia dedicada para niños, con una puesta en escena maravillosa. Si merece la pena ir al cine, verla o no en 3D, esperar a que salga en DVD… usted decide. Solo necesita ganas de sorprenderse mientras los niños que tenga al lado se lo pasarán de miedo… con miedo.

reality bites

¿Soy la única que echa de menos a Wynona Ryder? ¿De verdad fueron tan graves sus escándalos como para que casi no se le vea el pelo?

No sé si últimamente me siento muy vieja o muy traicionada por lo que veo en pantalla, tal vez ambas cosas. Giros de guión improvisados, personajes que pierden la cordura de un capítulo al otro (PLL trauma u_u) y horas enteras de películas que sólo se apoyan en la calidad de sus efectos especiales o del colorido de sus localizaciones… sigh. Con el reciente rodaje de la tercera parte en la historia de Jesse y Celine, he sacado del baúl de los recuerdos una de mis pelis favoritas de Ethan Hawke, una de aquellas películas de los 80-90 en la que se mostraban conflictos sin trucos ni trampas (why PLL writers, why? :( ) al más puro estilo Hughes, protagonizada por Ethan Hawke y Winona Ryder.

Lea el resto de la entrada »

Café de Flore

sep-1-2012 By cinefilo

 

Paris años sesenta, Jaqueline es una madre  que vive por y para su hijo Laurent, un niño con síndrome de Down.

Montreal hoy, Antoine es un DJ de éxito que trata de continuar con su vida tras separarse de Carole, su amor de adolescencia.

 

Lea el resto de la entrada »

Animales en el cine: Algunos ejemplos

ago-13-2012 By cinefilo

Hay películas donde los animales son personajes importantes y cuando yo me entero de eso corro a conseguirlas porque sé que me van a gustar. No más blablá y acá una reseña de algunas de ellas:

Cat’s eye: Tengo pensado escribir un post sobre Stephen King porque hay tantas historias suyas que me gustan y por estos días estoy leyendo entusiasmada “22/11/63”, así que seguro querré comentarlo cuando termine. Mientras tanto, me quedo con “Cat’s eye”, una película de 1985 compuesta por tres historias independientes que tienen a un gato gris con rayas como hilo conductor. El primer relato es el de un fumador empedernido que hará todo lo posible por dejar el vicio; el segundo trata de un marido que quiere vengarse del amante de su esposa y mi favorito es el tercero, donde una Drew Barrymore niña pasa susto por culpa de un gnomo (bastante feo, más cercano a un troll) que se mete a su pieza para atemorizarla por las noches. Mientras que en las dos primeras partes la presencia del gato es más bien circunstancial y no tiene mucha participación en el desenlace (aunque obviamente igual sale y una está todo el rato pendiente de él… que es la gracia de estas películas para los que queremos a los animales, claro), en la última fase interactúa mucho más con los personajes y hasta termina como héroe y protector infantil. Y además es lindo, todo un agrado verlo.

Harry y Tonto: Soy llorona y he terminado mal con muchas películas, pero esta es mi número 1 en lágrimas, me acuerdo y me da pena de nuevo. Trata de un anciano, Harry, que debe dejar su departamento porque lo van a demoler y aprovecha de irse de viaje junto a su gato Tonto (que se llama así no porque sea pavo ni leso ni nada parecido, sino porque ese es el nombre original del compañero del Llanero Solitario, el indio Tonto, en español conocido como Toro). Es de esas típicas historias de viajes, encuentros, carreteras, personajes entrañables e introspección, donde el protagonista conoce gente que influye en su vida y viceversa. Hay escenas divertidas, otras absurdas y otras muy tristes, el tipo de experiencias que todos hemos vivido alguna vez o escuchamos a alguien hacerlo, así que podemos entenderlas bien y la empatía es fácil. La relación entre gato y amo es el eje central, Harry realmente quiere a Tonto y es un componente importante en su solitaria vida tras haberse alejado un poco de sus hijos, los que también aparecen en la historia  y podemos conocer sus problemas y en especial, el por qué de la separación. El final realmente vale la pena. Es de 1974 y el viejito ganó un Óscar como mejor actor por este papel que es realmente poderoso, conmueve y lleva a una profunda reflexión con respecto a la vejez y la soledad que puede involucrar (snif).

Hagamos un alto. Soy una gran fanática de los gatos, pero también quiero a los perros. Y ya se sabe que ellos son más populares, así que hay mucho cine para escoger en materia canina. Estos son mis dos elegidos para empezar:

Marley & me: Creo que el gran problema de Marley y yo es la pareja protagónica que escogieron en Hollywood, Jennifer Aniston y Owen Wilson. Son actores populares que se supone levantan cualquier película, pero creo que en este caso, lo que hacen es distraer con sus pelos rubios y eterna ropa de verano el real foco de la historia, que son los problemas que uno vive en distintas etapas de la vida junto con el cariño y compañía que puede entregar una mascota. A primera vista Marley es una comedia sobre un perro labrador tierno que lo muerde todo y hace miles de maldades, pero más profundamente  trata sobre lo que queremos tener y no podemos conseguir, de no estar nunca conformes con algo pero aprender a vivir con lo que hay (aunque el tan hollywoodense éxito del personaje de Wilson  hace sospechar del fondo del asunto). El protagonista y amo de Marley (el ya mencionado Wilson), siempre quiso ser un periodista y escribir grandes reportajes, pero termina trabajando en un diario local hasta que le dan la posibilidad de publicar una columna semanal (el sueño del pibe), pero él no es feliz porque quiere reportear “cosas importantes”. Años más tarde (porque la historia abarca como una década) logra ser periodista, pero echa de menos la libertad que le daba la columna y se queja de nuevo. Y el tema de las mascotas está muy bien desarrollado, yo entiendo por ejemplo que puedes querer mucho a un animal, pero hay días en que se porta tan mal o tú estás tan colapsada que piensas seriamente en que se vaya, para después darte cuenta que es parte de tu vida y tu responsabilidad. Y el final… otro de esos lacrimógenos. Tercero en mi ranking después de “Harry y tonto” y “Hachiko”.

Lassie: Atención, la niña que aparece en este afiche es Elizabeth Taylor con 14 años de edad. Así de vieja es esta película y por eso me sorprende mucho su argumento. Yo conocía a Lassie como el perro héroe que salva las casas de los incendios, lleva a la gente al epicentro de los accidentes mordiéndoles la ropa y ayuda a los niños que están en problemas. Las historias son por lo general muy inocentes…en extremo a veces!, muy de película familiar para todo espectador. Pero esta no. O al menos yo siento que hace una diferencia. Supongo que da lo mismo si me pongo a dar spoilers de algo estrenado en 1946, así que la voy a contar completa: Lassie (acá llamado Bill) es un perro que llega a la vida de Cathy y se vuelven íntimos amigos, corren juntos por la pradera, pasean, se ríen y son felices. Pero un accidente los separa y lleva a Bill a convertirse en perro rastreador en la guerra. Cuando finalmente regresa y Cathy lo recupera ya no es el mismo, está mucho más agresivo y es llevado a juicio en el pueblo donde viven por el peligro que representa para los demás. Todo pinta mal para el pobre perro y están casi a punto de condenarlo a muerte cuando uno de los abogados se da cuenta de que tiene en la oreja una inscripción tatuada por la Armada. Ahí averiguan dónde estuvo el tiempo en el que se perdió y la película termina con una arenga a que tal como las personas que viven eventos traumáticos pueden tener problemas para reinsertarse, con los animales  puede ocurrir lo mismo y depende de aquellos que están bien darles soporte y apoyo para superar sus problemas. ¿Ven que es un mejor argumento este? Y con el infaltable final feliz. Me gusta mucho esta película.

Bonus Track:

Gatos Viejos: Made in Chile. Son un par de gatos muy gordos, algo ya entrado en años y flojos como pocos… o como todos en realidad. Si  bien no participan de forma activa en el argumento de la película, sí tienen un papel al representar la metáfora de los ancianos muy bien personificados por Bélgica Castro y Alejandro Sieveking  ya que ellos dependen de los amos de la casa, hay que tenerlos encerrados para que no se arranquen y causan alergia a la complicada hija de ella…  En el fondo, es la misma alergia que tiene hacia la presencia de su madre.

Piedra, papel o tijera

ago-11-2012 By cinefilo

Hernan Jabes ha vuelto a la pantalla. Despues de un debut en el largometraje mas que interesante –Macuro, 2008-; el realizador venezolano cambia la provincia por una historia urbana de proporciones tragicas. Lea el resto de la entrada »