Cinemascope

Cine , Cartelera de Cine, Estrenos, Actores y Actrices

Interesante de nuestros patrocinadores


Hoy os quiero traer unas fotos muy curiosas de Christopher Moloney. Este periodista de profesión, inició este proyecto por casualidad, cuando se dio cuenta de que el paisaje debajo de su ventana se utilizó para un rodaje: Los cazafantasmas. A raíz de esa grata coincidencia Christopher decidió embarcarse en un aventura en busca de diferentes lugares para fotografiar lugares de rodaje durante / después.

Una peli de acción ¿desde el principio?

Una peli de acción ¿desde el principio?

Ya he contado por aquí que hace tiempo me regalaron un ebook. Desde ese momento lo que más leo son guiones. De todo. Guiones de series y de películas. Nacionales (las menos) y extranjeras.

No voy a hablar aquí de lo importante que es leer historias para alguien que quiere contarlas. Además de eso (que es básico), creo que es mucho más importante el hecho de leer historias que uno nunca jamás pensara en escribir. Por ponerte un ejemplo: si te pirras por el drama, lee el guión de Full Monty o de Desmontando a Harry. Si lo que te gusta es la comedia, échale un vistazo a Los puentes de Mádison.

bookstyle

Todos a leer guiones

Siguiendo esta reflexión hace unas semanas me dediqué a leer un género que me es bastante ajeno: las películas de acción.

No es que sea un gafapasta que solo ve películas de Haneke. También me gusta La jungla de cristal o Desafío total o tantas otras. Pero no me veo escribiendo algo así.

Cowboys and Aliens Film

El caso es que leí un par de guiones: Cowboys & Aliens y The Mechanic. No me fascinaron. Pero me los leí hasta el final con interés. En el caso de The Mechanic lo que más me llamó la atención fue el protagonista: Arthur Bishop. Teníamos en él un personaje (un asesino a sueldo ultrapreparado) que mostraba su incapacidad para relacionarse con el mundo corriente. Tenía conflictos internos. En ocasiones dudaba acerca de si lo que hacía estaba bien. Ansiaba, en el fondo, empezar una nueva vida, etcétera.

No es que se tratara de un personaje de una profundidad brutal, pero ahí estaba. Tenía su interés. Más cuando se liaba y ayudaba a otro personaje a adentrarse en un mundo del que quería salir. En fin.

the-mechanic1

Arthur Bishop. Ese hombre

Hace unos días vi la película y me llevé una sorpresa impresionante. Toda la hondura del personaje había desaparecido. Él era un tipo duro y punto. Mataba a gente y era el mejor. Las relaciones con los demás no eran su fuerte, pero se la traía al pairo. Era un personaje de una pieza. Las secuencias estaban cambiadas. Las motivaciones de los personajes tampoco tenían nada que ver con las del guión. Y hasta la resolución de los conflictos cambiaba.

La historia pasaba de ser una de acción con transfondo (¿quién no quiere volver a empezar, tener relaciones puras con sus congéneres?) a ser una de acción de hostias y explosiones. Una peli de género más.

Una peli de acción más

Una peli de acción más

Estoy seguro de que los productores y el director intentaron hacer el mejor producto posible para un determinado tipo de público, pero mi duda es, hasta dónde se pueden hacer cambios en un guión y que la película siga siendo la misma. ¿Tiene sentido escribir una historia para que luego la cambien tanto que no la reconozca ni la madre que la parió?

Si queréis hacer la comparación este es el enlace del guión.

La película la podéis ver, por ejemplo aquí.

Ya me contáis.

Pues sí, así de contundente empezamos esta nueva entrada. Y es que, a veces, tengo la sensación de que a los españoles se nos toma por tontos. Entiendo perfectamente que una productora determinada quiera hacer su película atractiva para el público, pero es que a veces se pasan de castaño oscuro, ¿no?

En este país nos encanta que nos lo pongan todo a huevo. Si no, no me puedo explicar por qué, además de tener que lidiar con el doblaje, tenemos que tragarnos títulos de películas que en ocasiones lo único que hacen es un flaco favor a la película en sí. ¿No me creéis? Pues aquí tenéis algunos ejemplos:

The Parent Trap – Tú a Londres y yo a California

All the jazz – All the jazz (empieza el espectáculo)

The Fast and the Furious – A todo gas

Dial M for a Murderer – Crimen Perfecto

Adaptation – El ladrón de orquídeas

The money pit – Esta casa es una ruina

Die Hard – La jungla de cristal

Ghost Town - ¡Me ha caído el muerto!

Romuald et Juliette – Mamá, hay un hombre blanco en tu cama

The Ice Princess – Soñando, soñando… ¡triunfé patinando!

Jingle all the way – Un padre en apuros

The Hangover – Resacón en las Vegas

The Hangover 2 – Resacón 2: ¡ahora en Tailandia!

Get him to the Greek – Todo sobre mi desmadre

Bueno, creo que es un buen resumen del cutrerío español para poner títulos a películas extranjeras. Sinceramente, creo que ninguna de estas traducciones han favorecido en absoluto a que las películas tengan más espectadores, de hecho, el efecto probablemente haya sido exactamente el contrario. Seguro que echando un ojo a estos títulos, os habréis acordado de otros que siguen la misma estructura. Por ejemplo, ese “Mamá, hay un hombre blanco en tu cama” a más de uno le habrá recordado al clásico “Cariño, he encogido a los niños”, ¿no? Pero eso sí, algo con lo que, directamente, se me caen los palos del sombrajo es ese tipo de películas que han dejado sin traducir, como “All the Jazz”, pero como parece que ese título puede atraer a mucha gente, deciden añadirle una explicación entre paréntesis “(empieza el espectáculo)”. Olé, chapó por ti.

Simplemente imaginad la situación en diferentes países. Imaginaos a una pareja estadounidense de treintañeros que un sábado por la noche deciden ir al cine a ver la película “The Ice Princess”. Ahora pensad en una pareja española de treintañeros en la taquilla del cine diciendo: “Hola, dos entradas para Soñando, soñando… Triunfé patinando”. Parece que tenemos que pasar vergüenza hasta para ir al cine.

Como veis, no estoy muy de acuerdo en ese cambio radical que se le hace a los títulos de las películas. Mi opinión es que deberíamos ser más fieles al título original, que seguramente se ha pensado bastante antes de salir a la luz. De hecho, yo creo que si algún director que otro supiera lo que se ha hecho con sus películas, no estarían para nada contento. Vale que hay que echarle imaginación al asunto, pero sin pasarse.

Uno de mis ejemplos favoritos es (500) días juntos, cuyo título en inglés es (500) days of Summer. El título original, además de evocarnos un verano sin fin, se refiere a la duración de la relación sentimental (los famosos 500 días) entre el protagonista y una chica llamada Summer. Si al director se le ocurre filmar una segunda parte (500) days of Winter/Spring/Autumn, ¿qué haría el traductor? Seguramente dejar el título de la primera añadir los socorridos dos puntos e inventar una frase ñoña para que nos suba el azúcar en la sangre: “(500) días juntos: ahora más felices que nunca”, “este amor es un desmadre”.

500 días juntos

500 días juntos

Si seguimos traduciendo los títulos de las películas como nos parece, le podemos hacer la vida imposible a futuros traductores. Por ejemplo, en este capítulo de “New Girl” se hace referencia durante todo el capítulo a “Parent Trap“. De hecho, nombran la película más de 15 veces durante todo el capítulo, así que imaginad la pesadilla que sería decir todo el tiempo “Tú a Londres y yo a California“, además de no entenderse el mensaje original.

Y para todos los insaciables, aquí tenéis una lista con más traducciones de títulos de películas.

J.M.

Decía Jorge Manrique que “cualquier tiempo pasado fue mejor”, y el poeta palentino tiene toda la razón del mundo, especialmente si el contexto de la frase engloba al cine de acción. Lejos quedan los años ochenta, con su violencia desmedida y gratuita, sus diálogos lapidarios y ese sentido del espectáculo sin complejos que lucía un cine de acción que murió en el 94 con ‘Mentiras Arriesgadas’.

Si bien es cierto que un gran número de producciones recientes, como ‘The Expendables’ o ‘The Raid’ –con la que ‘Dredd’ guarda más de una similitud- han recuperado ese espíritu con sabor añejo, es el director Pete Travis quien ha conseguido extraer la esencia “ochentera” y plasmarla en este divertidísimo torbellino de acción, testosterona y violencia gratuita que ha resultado ser ‘Dredd 3D’.

No son pocos los referentes que descubrimos a la hora de ver la cinta. El planteamiento puede recordar a clásicos como ‘Jungla de Cristal’ o la más reciente y espectacular ‘The Raid’ –asedio en clara desventaja a edificio atestado de enemigos-, pero es el aroma al cine de Paul Verhoeven –especialmente a ‘Robocop’- que tiene la película a la hora de presentar una ciudad futurista corrompida por el crimen lo que convierte a ‘Dredd’ en un auténtico ejercicio de nostalgia cinematográfica que hará las delicias tanto de quien busque un entretenimiento sencillo pero efectivo, como de los fans acérrimos del género que necesiten hacer retrospectiva cansados de las producciones actuales.

Con un guión sencillo,  una ejecución impecable, una banda sonora brutal, un tratamiento de la violencia desmedido y unas interpretaciones –ojo a un Karl Urban con medio rostro tapado durante toda la cinta- acordes al tono desenfadado y, lo que es más importante, rozando lo autoparódico, ‘Dredd’ es una de las apuestas más sólidas a la hora de buscar entretenimiento en una sala de cine, además de una de las mejores adaptaciones del cómic que se ha hecho en los últimos años.

Una cinta sencilla, sin pretensiones, estimulante, divertida y con un sabor muy, muy añejo.

¡A compartir se ha dicho!


Proyect X

jun-16-2012 By cinefilo

Antes de entrar en materia de cosecha propia, me ha parecido interesante pegar aquí algunas de las muy dispares críticas de “Project X” encontradas en Filmaffinity;

“Con su reparto de caras desconocidas y su catálogo de fantasías cumplidas para adolescentes, este clásico instantáneo sobre cambiar las reglas del juego creará escuela, sin duda” (Peter Debruge: Variety)

“Chorrada adolescente sin ingenio ni encanto. Para coger todas las copias de la película y destruirlas” (Chris Hewitt: Empire)

“Logra afirmarse como comedia autocombustible de atractivos tan epidérmicos como incuestionable resulta su eficacia.” (Jordi Costa: Diario El País)

“La comedia «teen» alcanza su punto más desesperadamente terminal en estos tiempos de crisis y juventud confundida cuando el director toma partido por los descerebrados personajes y minimiza la catástrofe provocada y sus consecuencias. (…) da miedo. En serio.” (Carmen L. Lobo: Diario La Razón)

“La fiesta en sí misma es algo digno de verse (…) Pretende ser la ‘Die Hard’ (La jungla de cristal) de las películas de fiestas, y lo es” (Wesley Morris: Boston Globe)

Para empezar, sea como sea, a mí la película me ha dejado bastante a cuadros; dicho esto en positivo, ya que esperaba que me entretuviera, como mucho, y quizá un par de escenas ingeniosas, poco más.
Dirige alguien llamado Nima Nourizadeh, pero sobre todo, produce Todd Phillips, el director de la nada desdeñable “Resacón en la Vegas”, que parece estar empeñado en reformular o dar aire fresco al cine de fiestas, borracheras y tetas, y que en mi opinión –sobre todo con esta “Project X”–, lo está consiguiendo.
“Proyect X” es narrativa y técnicamente otra descendiente de “El proyecto de la Bruja de Blair”; pero que nadie se asuste, ahora esa forma de narrar está más que dada de sí (es sencillamente otra forma de hacerlo), y así como en esa joyita reciente llamada “Chronicle”, hay más de un punto de vista. Todo el mundo lleva uno de esos móviles/nave espacial. Todo el mundo, más que ojos, tiene globos oculares para poder usar los nuevos ojos modernos de bolsillo (que sí pueden grabar).
De este modo, la película comienza con tres alumnos de instituto que planean montar una fiesta en la casa de uno de ellos; el anfitrión tiene sus reservas, pero al final se acaba haciendo; y eso es todo, toda la película. Una noche de juerga.

Una vez más, no importa tanto la idea como el modo en que se expone, y hasta qué punto el autor es capaz de transgredir y epatar con esa revisión de la idea.
Para quedarme a gusto tendría que ponerme a ametrallar con Spoilers, pero no lo haré. Todo lo que esta película puede dar, se basa en el factor sorpresa; y no porque haya grandes giros de guión, ni complicados dramas, sino porque lo que puede llegar a arrancarte una sonrisa gamberra, es su morro, su peligro, cierta ambigüedad, como si estuviera cerca de hacer apología de ciertos comportamientos poco ejemplares y nada “adultos”.
A un nivel de ambigüedad moral, podría ser a las películas de fiestas lo que “Asesinos natos” es a las de psicópatas, aunque en “Asesinos Natos” había una obvia sátira, que aquí es sustituida sobre todo por más provocación y gamberrismo videoclipero; como si a la MTV la despojaras de doble moral. Esta película te puede gustar, supongo, por el mismo motivo por el que a una chica bien le puede gustar un chico malo (sin saber bien si es buen chico en el fondo, o solo un gilipollas).
Frases de guión como…
“Devolvedme mi puto Gnomo.”
o:
“Lo siento, Thomas, yo sólo quería una chica.”
… adquieren un tono casi épico dados los niveles de locura que se alcanzan desde la mitad de la historia hasta el final.
A pesar de ciertas críticas, no creo que sea una película con mensaje alguno, al menos no un mensaje concreto (lo cual la hace muy potente en cierta manera). Para mí tiene incluso una pátina realista, en cuanto a que es el caos el que se adueña de todo llegado cierto punto, los personajes no pueden controlar nada, y, como en la vida real, por más que se haya derrumbado el plan, hay que seguir de algún modo.
Me cuesta creer, haga lo que haga el tiempo con esta película, que nadie que tenga cerebro, oídos, ojos y genitales, pueda aburrirse con ella o verla desde cierto ostracismo crítico real, negando con la cabeza y sin que la cinta le arranque una sola sonrisa maliciosa (sonrisa que, muchas veces, es la que más se disfruta y se recuerda).

(Trailer; pero aviso, enseña demasiado)